Aysam lleva adelante acciones para reducir el derroche de agua potable en Mendoza. En el marco de una prueba piloto realizada en el barrio Palmares, en Godoy Cruz, se detectaron 34 fugas internas, es decir, pérdidas no visibles en la superficie.
Según confirmó Humberto Mingorance, titular de Agua y Saneamiento Mendoza, en diálogo con El Sol. “Se detectaron 34 fugas, ahora, el paso que sigue es la verificación y reparación.
“Vamos a verificar si la prueba piloto es consistente, si al hacer las 34 perforaciones se detecta que efectivamente en ese lugar hay pérdida de agua potable”, indicó el funcionario sobre los pasos a seguir.

Por otro lado, Mingorance subrayó que este método “nos ayuda muchísimo a definir rápidamente dónde tenemos las fugas que no se ven”.
Mapas de calor
A partir de los resultados logrados en Palmares, las autoridades de Aysam planea replicar esta búsqueda intensiva de fugas en otras zonas del Gran Mendoza. La estrategia se basará en lo que Mingorance denomina “mapas de calor”.
“Ya tenemos un mapa, básicamente un mapa de calor, que está dado por las denuncias o los reclamos que tenemos de baja presión, donde el agua que entra a esa zona entra con el volumen y la presión necesaria, pero a las casas no llega”, explicó el titular de Aysam. “Quiere decir que ahí hay fugas que no estamos viendo”.

Estos mapas se complementan con la información de fugas superficiales y los reclamos de baja presión. “Serían los primeros lugares donde entraríamos en esta búsqueda intensiva de fugas con esta tecnología”, afirmó.
Las zonas más afectadas
Consultado sobre cuáles serían las áreas prioritarias según estos “mapas de calor”, Mingorance fue contundente: “Las zonas más céntricas de Mendoza”.
Esto incluye no solo el microcentro de la Ciudad de Mendoza (especialmente lo que es la Cuarta Oeste y el microcentro), sino también áreas urbanas de Guaymallén, como el carril Bandera de los Andes y la ruta de acceso a la capital, incluso, el microcentro de Godoy Cruz.

“Ahí es donde tenemos la mayor cantidad de problemas o de reclamos, obviamente por el tema de fugas y el tema de baja presión”, concluyó Mingorance.
Esta iniciativa se suma al plan de renovación de redes y coordinación con municipios que Aysam ya anunció, buscando optimizar el recurso hídrico y garantizar un servicio de agua potable más eficiente en la provincia.
Acerca del procedimiento
De acuerdo con la información proporcionada por la empresa provincial, se trata de una tecnología que utilizan en Chile y es la primera experiencia en Argentina para detectar fugas y microfugas.
Con un monto de inversión de $110.702.598,00, financiado por el Consejo Federal de Inversiones (CFI), el procedimiento consiste en la inserción de gas helio en la red distribuidora, que al ser un gas noble, inodoro, incoloro e inerte, permite localizar fugas no visibles en las cañerías utilizando equipamiento que detecta los puntos donde fluye el gas a través del suelo.
“La característica que posee el helio es que se puede ir incorporando de a tramos en los acueductos y no altera la calidad del agua, mucho menos, para el consumo humano“, expresó Mingorance.
De este modo, se puede hacer la búsqueda de fuga con el acueducto funcionando, es decir, la gente no sufrirá un corte del servicio mientras se está trabajando.
“Lo más importante es que si hay una microfisura o una rotura importante y esa pérdida no sale a superficie, lo que se hace es una perforación, cada 50 centímetros, con mechas de widia, ya sea en el hormigón, asfalto o la baldosa (según donde vaya el acueducto).”, indicó el funcionario y agregó: “Tras la detección, se va introduciendo un scanner y según la densidad del helio se registra la fuga, se perfora y se resuelve el inconveniente”.
