La Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) cumplió con su advertencia ante los paros y efectuó el descuento a los docentes que adhirieron a las medidas de fuerza desarrolladas a fines de marzo. Sin embargo, para minimizar el impacto en los bolsillos de los trabajadores, los descuentos correspondientes a los paros realizados en abril se verán reflejados con los salarios de mayo.
El sindicato Fadiunc – Conadu Histórica realizó tres semanas de huelgas, en reclamo de la reapertura de paritarias para discutir aumentos salariales. La primera se extendió del 13 al 18 de marzo, la siguiente desde el 27 de marzo al 1 de abril, y la tercera fue entre el 17 y 22 de abril. Las autoridades de la UNCuyo determinaron que las deducciones se aplicarían sólo sobre las últimas dos medidas de fuerza.
La amenaza tuvo efecto inmediato, ya que se registró un marcado descenso en la adhesión al paro.
El conflicto se inició cuando la Conadu Histórica rechazó la oferta salarial, que consistió en un aumento de 30% hasta mitad de año (16% en marzo, 7% en mayo y 7% en junio).
Desde la UNCuyo explicaron que la liquidación se efectuó de acuerdo a la información que proporcionan las diferentes facultades, escuelas secundarias e institutos. “Para el sueldo de abril se consideró sólo los días de protestas de marzo que, como ocurrieron los últimos días del mes, no habían ingresado en la liquidación pasada“, detallaron. Mientras, las consecuencias del paro que se realizó en abril se verán reflejadas en el sueldo de mayo (que se cobra a fines de este mes). “El objetivo fue evitar que hubiera un descuento muy grande en un solo haber”, señalaron.
En tanto, desde el gremio indicaron que los descuentos aplicados oscilaron entre el 15 y 20%. En tal sentido, expresaron su malestar por la situación y no descartaron nuevas medidas de fuerza para las próximas semanas.
El descuento no fue para todos
Si bien la decisión del Rectorado fue descontar el día a todos los docentes que no se presentaron a trabajar, algunos trabajadores “zafaron” de la sanción.
“Hemos liquidado la efectiva prestación de servicios de acuerdo a la información entregada por las diferentes facultades y escuelas. Nos hemos basado en lo informado por los responsables de las áreas”, señalaron desde la UNCuyo.
Esto significa que cada unidad académica notifica quiénes fueron los que se adhirieron al paro. La sospecha es que algunas facultades no informaron sobre las ausencias de docentes.
Desde el gremio lo admitieron: “En las facultades de Arte y Diseño, Ciencias Políticas, Filosofía y Ciencias de la Educación no se realizaron los descuentos, gracias a que no se dejaron embestir por las decisiones autoritarias del Rectorado”, explicó el secretario gremial de Fadiunc.
Según denunciaron docentes que no se plegaron a la medida, algunos de sus pares no fueron a dar clases los días de huelga, pero aseguraron que sí lo hicieron “de forma virtual”.
“Las autoridades no podían confirmar que no habían trabajado en las jornadas donde se realizaron las medidas de fuerza, y por ende, no les descontaron el día”, indicaron.
La situación fue diferente en los colegios universitarios, donde los controles fueron más rigurosos y los descuentos se aplicaron en sintonía con la resolución del rectorado.
Por su parte, desde Fadiunc rechazaron los descuentos. “De no mejorar la situación, seguramente tomaremos nuevos paros en las próximas semanas“, explicó Emiliano Diez, secretario general de Fadiunc.
Con respecto a las quitas que impactarán este mes, sostuvieron que negociarán para intentar volver atrás con esta decisión.
Los padres de los alumnos de los colegios, quienes participaron de manera activa para garantizar el derecho a la educación de los jóvenes, también se expresaron al respecto de la situación. “Es una satisfacción incompleta. No es necesario llegar a estas situaciones límites, no está bueno que alguien no cobre su sueldo, pero, por otro lado, es lo que corresponde. El daño a los alumnos ya está hecho y eso no se repara“, señaló Daniel Mercado, padre de un estudiante del DAD, quién además cuestionó la presencia de los gremialistas en una nueva reunión del Consejo Superior.
