Puro movimiento, así es París. Una ciudad que quiere renovarse y atraer viajeros nuevos, sin perder la atención de los que ya la han visitado y necesitan pocas razones para volver. Sin embargo, la capital de Francia quiere ofrecer algo nuevo para lo cual volver a redescubrirla, y el arte y sus espacios son la mejor prueba de ello. París estrena en el 2008 un paisaje cultural inédito, con nuevos espacios dedicados a las artes, las ciencias y la música, recién inaugurados o en camino de abrir sus puertas, como Le Laboratoire, Le 104, La maison des Métallos, el centro musical Fleury Goutte-d’Or- Barbara o los sótanos del Palacio de Tokio.

    La ministra francesa de Cultura, Christine Albanel, visitó Le Laboratoire, el único de todos ellos enteramente privado y al que sus promotores quieren dedicar al proceso “catalítico engendrado entre el arte y la ciencia”. La apertura de este lugar extraordinario, situado en el centro de París, junto al museo del Louvre, es una prueba de que “Francia se mueve”, declaró Albanel, tras contemplar sus dos primeras exposiciones inauguradas.

RAMIFICACIONES EN MÉXICO. Su fundador, el científico estadounidense David Edwards, profesor de la Universidad de Harvard –quien anunció a Efe la posible ramificación del Laboratorio en América latina, en México en particular– eligió París como residencia hace cuatro años “por razones personales”, entre las que citó la reelección del presidente Georges Bush en su país y la excelente e inmediata acogida encontrada en la capital europea.

    El inventor de un método que permite inhalar la insulina sin necesidad de inyectarla busca en su laboratorio experimental de París reunir “los modos de pensamiento artístico y científico”, para generar nuevas ideas y favorecer la innovación y la creación de “formas inéditas”, tanto artísticas como industriales.

ESPACIO MÚLTIPLE. Las múltiples facetas pensadas para este espacio, de 1.300 metros cuadrados, serán, por supuesto, comerciales, con tiendas, salas de reunión, encuentros o almuerzos especiales, siempre en relación con las actividades puramente artístico-científicas y las de carácter humanitario, a las que también se dedicará Le Laboratoire. De momento, el lugar ofrece sus dos exposiciones inaugurales: una del propio Edwards, en colaboración con Mathieu Lehanneur, en busca de un prototipo de filtro purificador para el que reutilizaron ciertos trabajos realizados por la NASA en 1980 sobre las plantas; la segunda de Fabrice Hyber y Robert Langer, sobre la transformación celular.

METAMORFOSIS. Más allá de este centro puntero de arte e investigación, ya en la periferia de la ciudad, las antiguas pompas fúnebres de París están en plena metamorfosis y camino de convertirse este otoño en Le 104, un espacio polivalente de creación multidisciplinar, con comercios, talleres y estudios residenciales. Le 104 tendrá una superficie de 25.000 metros cuadrados y el proyecto está siendo impulsado por la Alcaldía en el distrito XIX. Será un espacio dedicado a la creación y producción de obras artísticas, más que a su exposición, y un “lugar de la cultura viva del siglo XXI”. Es considerado como el “pro- La Venus de Milo. yecto faro” del alcalde de París, Bertrand Delaníe.

PALACIO DE TOKIO. De la difusión del arte más contemporáneo se ocupan ya otras instituciones en la capital francesa, como el Palacio de Tokio, frente a la Torre Eiffel, en el barrio XVI, abierto en el 2002 y con una media de 20.000 visitantes mensuales. Pese a ello, sus inmensos sótanos siguen todavía vacíos y la reflexión sobre su futuro, que depende desde hace poco del Centro Pompidou, está en marcha, por lo que, sin dudas, dará de qué hablar en breve, aunque no antes del 2009.

    Con vocación también popular, como Le 104, y destinada, en gran medida, a los habitantes de su barrio, La maison des Métallos, establecimiento público cultural de la Ciudad de París, reabrió sus puertas en noviembre en el multiétnico distrito XI, tras dos años de trabajos de rehabilitación. Aspira a mantener “una posición original” dentro del denso paisaje cultural parisiense, para lo que combinará los esfuerzos de su equipo, de los vecinos del barrio y de artistas, investigadores y creadores asociados a sus actividades por un período de, al menos, tres años.

MÚSICA ACTUAL. Como en Le Laboratoire, el objetivo es “inventar formas” que sean fruto de la colaboración, explicaron a Efe sus portavoces. En cuanto a la música, que al noreste de París cuenta con un espacio de excepción, la Ciudad de la Música de la Villette reforzará este mes su posición en esa zona de la capital, con la inauguración del centro musical Fleury Goutted’Or- Barbara. Un edificio de 1.500 metros cuadrados, dedicado a “los ritmos actuales”, que estará abierto a los jóvenes artistas y a los amantes de la música, además de a los profesionales, a los vecinos y a las asociaciones locales. Espacios para ver y vivir a fondo.