Luego de una semana donde la provincia estalló por falta de pago a los proveedores, a sectores de la salud y transporte, se espera que este martes el gobernador electo, Alfredo Cornejo, se reúna con sus colaboradores, Enrique Vaquié y Martín Kerchner, para definir cómo seguir en medio de la crisis económica y analizar datos. El problema es que a casi dos meses de las elecciones que ubicaron a Cornejo como el ganador, la transición sigue en stand by y en medio de la incertidumbre por no acceder a la información oficial, crece la preocupación de la UCR por los números rojos de la provincia.

De hecho el gobierno entrante ha venido solicitando reuniones con diversos ministerios que les han sido negadas, entre ellos la Dirección General de Escuelas, que aseguran que está al “tope” con la deuda con los proveedores. Solamente han podido acceder a “cosas chicas”, indicaron desde el radicalismo.

Lo cierto es que en medio del caos social esta semana el gobernador Francisco Pérez, respondió a las acusaciones de los diversos sectores pero le achacó la culpa a la coparticipación, asegurando que la provincia recibe lo mismo que San Luis o San Juan pero que tiene tres veces más población que el primero y dos veces más que el segundo”, señaló Pérez.

Desde el radicalismo aseguran que el gobernador es un “payaso” y que ya no tiene excusas. Además se mostraron molestos por el planteo que Pérez hace sobre la coparticipación recién al final de la gestión. “No tiene argumentos para explicar el descalabro financiero”, manifestaron. Además de quejarse porque sigue ingresando gente a planta permanente y continúa la designación de personal en algunas reparticiones.

En torno al planteo de la coparticipación, el diputado y candidato a intendente de Godoy Cruz, Tadeo García Zalazar, advirtió que hay que “rediscutir el federalismo”, sin embargo aseguró que a Mendoza nunca le sirvió la “buena” relación con el gobierno nacional porque ha sido perjudicada durante la “época K”. “Ahora la principal preocupación es que se consolide un número y se vea la salida”, manifestó el legislador.

Por su parte, el diputado nacional Enrique Vaquié, si bien reconoció que el problema de la coparticipación es real- pero que ocurre desde el año 1988- aseguró que Pérez “se olvida del resto”. En ese sentido explicó que el gobernador solamente blanquea la deuda con proveedores de la tesorería general de la provincia que ascendería a unos $830 millones, pero explicó que no nombra lo que deben las tesorerías de hospitales, DGE, Casinos e IPV, entre otros.

El pase de factura para el gobernador es de nunca acabar y en ese sentido Vaquié asegura que la situación financiera que actualmente atraviesa la provincia es consecuencia de “fallas de gestión y errores políticos”. Y en este punto le recriminó al gobernador que los legisladores del FpV siempre han votado en contra de la provincia y para eso puso como ejemplo el impuesto al cheque. “Que Pérez sea consecuente y le pida a los legisladores nacionales que voten por Mendoza”, expresó.

A fin de año siempre se votan leyes que modifican los ingresos para la provincia, entre ellos el impuesto al cheque. Según indicó Vaquié las provincias se llevan $15 cada $100, mientras que Mendoza se lleva seis centavos cuando debería llevarse $2,40 cada $100. Es decir que en nivel de recaudación pierde unos $2000 millones anuales.

Mientras tanto la gestión entrante espera a que Pérez desista de su actitud y se retome la transición. “Cuando reconsideren lo que hicieron vamos a ir”, concluyó Vaquié.