Mientras persiste la resistencia de los hombres a realizarse los controles para detectar el cáncer de próstata, las estadísticas indican que esta enfermedad afecta al 30% de los hombres de más de 50 años, siendo la segunda causa de muerte por cáncer.
Falsos conceptos, mitos y temor a la consulta, son algunas de las causas que los especialistas aseguran, giran en torno a la ausencia de chequeos.

En el mes de la prevención del cáncer de próstata, ante la consulta de El Sol, diferentes varones mendocinos reconocieron no asistir a los chequeos anuales. ¿Por qué? Falta de tiempo, ausencia de dolor o síntoma, y no tener cobertura médica, fueron algunas de las respuestas que transeúntes brindaron a este diario.
Por qué los hombres no se hacen los controles prostáticos
Si bien los chequeos anuales deben ser a partir de los 45 años, o de los 40 en caso de varones con padre o hermano con cáncer de próstata, los plazos no siempre se cumplen: en el 50% de las situaciones la enfermedad se detecta en una etapa avanzada porque el hombre no consultó a tiempo.

“Los controles cuestan porque siempre ha habido un falso concepto y mitos, como por ejemplo el tacto rectal. Existe pudor a la consulta; al hombre cuando uno lo tiene que revisar, le decís que se acueste en la camilla y le cuesta exponer los genitales ante el médico“, garantizó.
Además, el experto mencionó que detrás de la resistencia también hay una cuestión cultural, relacionada al machismo y al concepto de “super hombre” que no se enferma ni va al médico.
Consultar cuando ya es demasiado tarde
Siguiendo la idea planteada por el médico, el psicólogo Paul Fermani (Mat. 621), expresó que hay un “mandato cultural interno” en los varones, donde no existe una conciencia de prevención en torno a la enfermedad. Por ello, las consultas recién se realizan una vez que aparecen los síntomas.
“El hombre se concebía a sí mismo como una persona poderosa, sana; su mayor virtud era el trabajo, donde era protector y proveedor. Si bien la sociedad ha ido cambiado culturalmente, hay preconceptos que todavía los tenemos. El varón se asusta cuando aparece algo, pero antes va con un pensamiento adolescente de a mí no me va a pasar nada, eso le pasa a los demás”, señaló el especialista.

Aquí, Fermani diferenció al hombre de la mujer: mientras los varones, en su mayoría, no hacen sus controles de rutina, las mujeres sí tienen conciencia en torno a la enfermedad y la necesidad de cumplir con los chequeos anuales.
Por eso, planteó que es necesario hacer énfasis en las campañas de prevención de cáncer de próstata para instalar así la conciencia del autocuidado.
Cómo revertir la situación
Para eliminar tabúes y lograr una detección temprana, los especialistas remarcaron la importancia de la difusión.
“Habría que trabajar desde los sistemas de salud con más campañas; en las escuelas eliminando los tabúes. Hace falta una tarea global para concientizar“, dijo Fermani.
Silva, por su parte, expuso que la vergüenza o el desconocimiento pueden deteriorar la calidad de vida, por lo que apuntó “descontracturar” la consulta.
“Hay que descontracturar la consulta urológica, empatizar y desmitificar. Queremos que los hombres puedan acercarse y manifiesten qué les está pasando. Hoy muchas cosas han cambiado, mientras más rápido se pueda accionar, la respuesta terapéutica será más efectiva“, comentó el urólogo.
Cáncer de próstata
El cáncer de próstata es el tumor más frecuente en hombres; se produce cuando aparecen células anormales en la próstata, que se dividen y generan células nuevas que el organismo no necesitan, y forman un tumor. Si la enfermedad es detectada a tiempo, los pronósticos son favorables.
Para una detección precoz, los varones tienen que realizarse los controles anuales a partir de los 45 años, y en caso de que existan antecedentes familiares, desde los 40.
Por su parte, también se debe consultar a un urólogo en caso de que se presente alguno de estos síntomas:
- Agrandamiento de la próstata.
- Orinar con frecuencia, sobre todo a la noche.
- Dificultad para orinar.
- Flujo de la orina interrumpido o débil.
- Dolor o ardor al orinar.
- Sangre en la orina.
- Dolor en la zona baja de la espalda, en la pelvis o en la parte superior de los muslos.
De todas formas, estos signos también pueden deberse a otros problemas comunes que no son cáncer, como infecciones o agrandamiento de la próstata; el urólogo podrá indicar la causa.
En tanto, para la detección temprana hay dos métodos:
1- Examen digital de la glándula prostática: el médico examina la próstata a través del tacto rectal para evaluar la consistencia de la glándula.
2- Muestra de sangre: por medio de un análisis de sangre que determina el porcentaje de antígeno prostático específico (PSA).
“No tengan miedo, consulten. Tenemos que tratar de prevenir. Hoy se trata de que vivamos muchos años; cuidemos que la expectativa de vida vaya acompañada de la calidad de vida“, concluyó Silva.
