La internación en terapia intensiva de un niño de 1 año y 10 meses en el Hospital Notti derivó en una investigación judicial por las lesiones que presentaba. El pequeño ya había sido evaluado anteriormente por el Programa de Maltrato Infantil y, en ese momento, no se detectaron elementos suficientes para avanzar con una denuncia.

De acuerdo con fuentes oficiales consultadas por El Sol, el niño había ingresado en al menos dos oportunidades previas al hospital, lo que activó la intervención del programa dependiente del Ministerio de Salud. Sin embargo, tras la evaluación correspondiente, ese equipo descartó la existencia de indicadores que justificaran judicializar el caso.

El programa hace una merituación técnica y, si no encuentra elementos, no avanza. Sin denuncia no hay intervención de otros organismos”, explicaron desde uno de los organismos.

El escenario cambió el viernes pasado, cuando el menor llegó nuevamente al hospital con lesiones que podrían ser compatibles con el síndrome del shaken baby, es decir, un fuerte zamarreo que produce heridas internas en órganos vitales. Fue entonces cuando los profesionales médicos decidieron radicar la primera denuncia formal, lo que derivó en la intervención de la Justicia y de los organismos de protección de derechos.

“La denuncia es la que hace el hospital en ese momento, cuando el chiquito ingresa en esas condiciones. Ahí se activa todo el circuito”, señalaron.

No obstante, fuentes judiciales señalaron que aún no están claras las causas que derivaron en la internación del pequeño, ya que el niño padece epilepsia y las convulsiones podrían haber provocado las lesiones. En ese sentido, las declaraciones de los médicos serán determinantes para esclarecer lo ocurrido.

A partir de esa presentación y hasta tanto se determine el origen de las lesiones, se dispuso una medida preventiva sobre su hermano mellizo, quien fue trasladado al mismo centro asistencial para su evaluación y resguardo. Sin embargo, tras la evaluación realizada al pequeño, se descartaron indicios de violencia.

Cómo funciona el sistema de denuncias y cuántos casos se atienden

Durante 2025, el Programa Provincial de Maltrato Infantil (PPMI) registró miles de intervenciones con equipos que funcionan en 15 hospitales y centros de salud distribuidos en toda la provincia. De acuerdo con datos oficiales, se otorgaron 44.405 turnos en los equipos especializados y se concretaron 32.097 consultas, lo que derivó en la confirmación de 4.601 casos de violencia con diagnóstico de certeza.

Según precisó la funcionaria, el programa aborda situaciones de violencia en niños, niñas y adolescentes de 0 a 18 años, principalmente dentro del ámbito familiar. “Trabajamos en el centro de vida de los chicos, donde transcurre su crianza”, señaló. En ese marco, los departamentos con mayor cantidad de intervenciones son Las Heras, Godoy Cruz, Guaymallén, Maipú y Luján de Cuyo, un dato que —aclaró— está directamente relacionado con la densidad poblacional.

En cuanto al perfil de las víctimas, el 57,3% fueron niñas y el 42,7% niños. Además, en las consultas se evidenció un rol preponderante de mujeres adultas como acompañantes, quienes representaron el 73% de los casos, debido a que la mayoría son hogares monoparentales.

Las franjas etarias con mayor cantidad de casos se concentran entre los 5 y 9 años, y entre los 10 y 14. Según explicó la directora del Programa, Rosario Chahla, esto se vincula con el ámbito escolar, donde la presencia de otros adultos facilita la detección de situaciones de riesgo. “Los niños más pequeños tienen más dificultades para expresar lo que les pasa, mientras que en la escuela aparecen referentes que pueden escuchar y advertir señales de alerta, señaló.

Del total de casos confirmados en 2025, las formas más frecuentes fueron la violencia física (40,56%) y la violencia sexual (33,41%). Un dato que preocupa a los especialistas es que, en la mayoría de las situaciones, los hechos se producen dentro del entorno cercano del niño, es decir, en su núcleo familiar o con personas responsables de su cuidado.

“El aumento de las cifras tiene que ver con que hoy se detecta y se denuncia más, no necesariamente con que haya más hechos”, aclaró Chahla.

Línea 102: la puerta de entrada al sistema

La Línea 102 se consolidó como una herramienta clave para canalizar consultas y denuncias. Durante 2025, se registraron 2.890 llamadas pertinentes por situaciones de violencia, con un promedio mensual de 270 comunicaciones.

Del total, 1.686 correspondieron a pedidos de asesoramiento y 1.110 a avisos concretos por vulneración de derechos. El servicio es gratuito y anónimo, y está atendido por psicólogos y trabajadores sociales especializados en infancia y adolescencia.