Mendoza fue una de las provincias en las que el empleo público menos creció en los últimos 11 años, según un informe de la Fundación Mediterránea. Además, fue la provincia en donde se registró la mayor caída en el dinero utilizado para pagar sueldos estatales en relación con los ingresos. Sin embargo, también está entre las que menos trabajo privado crearon en ese periodo.
Según el informe, Mendoza se ubicó como la quinta provincia en donde menos creció el empleo público, mostrando un incremento del 5% entre 2011 y 2022. Sólo Córdoba, La Pampa y Tucumán mostraron una reducción en la cantidad de trabajadores estatales.
Por otra parte, Misiones fue la que mayor crecimiento mostró en el rubro, con un 69%, seguido de Chubut y La Rioja con un 45% y San Luis con un 42%.

A nivel país, el empleo público total creció un 34%. A pesar de esto, las caídas en los salarios reales de los empleados estatales llevó a que las provincias gasten menos recursos en pagar sueldos.
De hecho, el peso del gasto en personal, que en 2015 explicaba el 60% de los ingresos corrientes provinciales, en 2022 fue de “sólo” el 47 por ciento. Esto significa que hay más empleos, pero peor pagos. “Detrás de la caída del peso del gasto en Personal, seguramente se tiene una disminución del salario real promedio”, dice el informe.
En el período 2015-2022, Mendoza encabezó la reducción del gasto en personal, con una caída real del 28%, seguida por Jujuy, Santa Cruz y Córdoba con un 20%, 18% y 12% respectivamente.
Por otra parte, en relación con el empleo privado, las cifras en la provincia son negativas, al igual que lo que ocurre en la mayoría del país.
Mendoza presentó una caída del empleo privado que superó el 10% y la reducción más pronunciada se dio en Santa Cruz, donde alcanzó el 25%. En tanto, de las 24 jurisdicciones del país, sólo Neuquén, Chaco y Catamarca mostraron crecimiento en este rubro.
Sin dudas, la más importante es la de Neuquén, en donde la cantidad de empleados en el sector privado creció un 33% entre 2011 y 2022, impulsado por la explosión de Vaca Muerta, donde en 2015 se producían alrededor de 44 mil barriles de petróleo diarios, mientras que en la actualidad roza los 500 mil.
En cuanto a los resultados de 2022, en valores constantes los ingresos totales de las provincias subieron 6,3% (4,6% los propios y 6,5% las transferencias automáticas de Nación) en tanto que las erogaciones totales, de las cuales el grueso es gasto en personal, lo hicieron 5,8 por ciento. Así, escribió Capello, el superávit financiero subió un 23,9% en valores reales, equivalente a 0,5% del PIB, cuando en 2021 había sido de 0,4%, pero el superávit primario fue en cambio casi igual al de 2021, en torno a 0,8 por ciento.
La situación fiscal de las provincias empezó a mejorar en 2016, cuando, a raíz de un fallo de la Corte Suprema de Justicia, el gobierno nacional inició la devolución gradual del 15% de coparticipación a provincias que antes iba a la Anses y se les había detraído en los 3 previos gobiernos kirchneristas.
