El viernes se conmemoró el Día Internacional de la Mujer, una fecha en la que se destaca la lucha del género por su participación dentro de la sociedad, su desarrollo íntegro como personas y principalmente, su emancipación o liberación en diferentes aspectos de la vida.
Pese a ello, las diferencias siguen existiendo y así se refleja en la brecha salarial de género que muestra la distancia entre el ingreso de las mujeres y el de los varones que, en Mendoza, es del 31,1%.

De acuerdo con los últimos datos relevados por la Encuesta Permanente de Hogares, que llevó adelante el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) en 2023, la provincia es la tercera de Argentina en la que se refleja la disparidad, detrás de La Pampa (35.9%) y Neuquén (33.1%).
Concretamente, los datos muestran que mientras los mendocinos perciben un promedio de 187 mil pesos, las mendocinas están más abajo, con 129 mil pesos.
Los datos corresponden al tercer trimestre del año pasado. Es decir, los datos no muestran todavía el impacto de las dos devaluaciones que hubo, primero en agosto, luego en diciembre, y los consecuentes ajustes del salario por paritarias.

En el promedio nacional, hay que considerar que el ingreso total individual es de 181.455 pesos. Pero es mayor en los hombres que en las mujeres: los primeros perciben 212.532 pesos, en promedio, mientras que las segundas incluso están por debajo de la media nacional, con 156.774 pesos -sobre un total de 26,8 millones de personas que perciben ingresos-.
De esto se desprende que la brecha salarial de género en el país alcanza casi el 27%. Lo que implica, a su vez, que Mendoza está por arriba del promedio nacional.
En Mendoza, la media del ingreso per cápita familiar de las personas llegó en el tercer trimestre de 2023 a 95.885 pesos. La estadística muestra a los mendocinos por abajo de los sanjuaninos y por arriba de los puntanos, en el puesto 15 de la tabla. En el tope, están los porteños: en CABA, la media supera los 210 mil pesos.
La diferencia se profundiza entre aquellos que tienen descuento jubilatorio, de aquellas que no: alcanza el 48%.
Para verlo de manera gráfica y entender dónde está ubicada Mendoza. El primer mapa muestra la distribución total de los hogares. El segundo, la media del ingreso per cápita familiar de las personas, expresado en miles: 96 mil pesos, en el caso de Mendoza -contra 200 de Tierra del Fuego, por ejemplo.

Si bien los especialistas difieren en las cifras para calcular la brecha salarial, coinciden en que la disparidad existe en la Argentina y se debe a la imposibilidad de acceder a puestos de mayor jerarquía y a la falta de distribución en las tareas de cuidado.
“No hay una única ni sola razón de esta situación. Entre los argumentos aparecen que los hombres tienen más estabilidad que las mujeres, que éstas suelen ausentarse más por cuestiones familiares, incluso, se suele creer que las capacidades de ellas es inferior a la de ellos en algunos rubros“, argumentó la psicóloga laboral, Viviana Imperiale (Mat. 034).
Una brecha marcada por lo cultural
Se conoce como brecha salarial entre hombres y mujeres a la diferencia existente entre los salarios percibidos por los trabajadores de ambos sexos, calculada sobre la base de la diferencia media entre los ingresos brutos por hora de todos los trabajadores.
“Hay factores culturales que han incidido en el mercado laboral y que han acrecentado la brecha salarial entre hombres y mujeres. Por un lado, está el techo de cristal, muchas veces difícil de romper porque las mujeres le podemos dedicar menos horas del día al trabajo productivo o remunerado“, explicó la economista Carina Farah.
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Es una realidad conocida y para nada nueva: las mujeres siguen siendo minoría en trabajos STEM (por la sigla en inglés de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemática) y el problema comienza en la educación. Según un estudio de la organización Chicas…
Y, en contraposición, agregó que “aparece el piso pegajoso que, por determinadas disposiciones de cuidados que las mujeres traen consigo (cuidados de hijos, padres y demás), se les dificulta mucho más el acceso al mercado laboral que a los varones, ya que al no tener esa carga pueden ingresar antes“.
La profesional también recalcó un escenario que se repite a diario y es que muchas mujeres tienen que dejar de trabajar cuando aparece su primer hijo y eso hace que caiga significativamente la tasa de empleo de las mujeres, no así la de los varones.
“Es un fenómeno complejo que responde al mandato cultural impuesto por el patriarcado que indica que la mujer tiene que hacerse cargo de los hijos, ya sea quedándose en la casa con ellos o buscando la manera de que alguien los cuide, lo que implica renunciar a un porcentaje de sus ingresos para pagar ese servicio“, agregó.
La crisis y la búsqueda de más de un trabajo
El contexto económico actual está empujando a que tanto hombres como mujeres apelen al pluriempleo. En este punto, la mujer es más adaptable, ya que puede acomodarse en trabajos no tan formales, en cambio, los hombres no, porque apuntan a la estabilidad y permanencia.
“Las mujeres suelen tener mayor adaptabilidad y disponibilidad para dedicarse a varias cosas a la vez, en cambio el hombre es más concreto y expeditivo. Pese a esa realidad, que viene impuesta desde hace muchas décadas, hoy los jóvenes hombres y mujeres intentan rotar y no permanecer en el mismo ámbito y eso habla de otros estilos de sueldos o retribuciones“, agregó Imperiale.
Emplear a hombres o a mujeres
Dentro de la brecha salarial se pone de manifiesto esa creencia de que emplear a un hombre va a generar menos problemas que a una mujer.
Frente a esa idea, Imperiale manifestó que no se trata de una creencia, sino que es algo que se observa en las empresas.

“Todavía y, especialmente en Mendoza, siguen existiendo gran cantidad de organizaciones que priorizan el empleo de hombres por sobre las mujeres, en la concepción de que creen que estos son más responsables, cuando es real que ellas, sobre todo si son jefes de hogar, son mucho más responsables o más comprometidas, incluso, suelen faltar menos que los hombres”, comentó la psicóloga.
Mujeres más preparadas que hombres
Es real que en Argentina, las mujeres en promedio alcanzan mayores niveles educativos que los varones. Si bien tienen un alto nivel de formación académica, no son reconocidas desde lo remunerativo.
Mercedes Giménez, una de las dueñas de G&G servicios profesionales, advirtió que “a lo largo de la historia las mujeres han desempeñado un papel fundamental en la gestión de las finanzas familiares, de empresas, sin embargo, a pesar de su demostrada aptitud para administrar el dinero, aún subestiman esta capacidad. Es fundamental que las mujeres reconozcamos nuestro propio valor y exijamos hacerlo valer”.
Por su parte, Imperiale contó que es real que las mujeres cada vez han apostado más a la capacitación y es una herramienta que las vuelve más competitiva en el mercado, incluso, tienen la capacidad de concentrarse a la par de realizar varias tareas.
“La mujer puede estar trabajando y a la vez realizar una carrera universitaria, el hombre suele ser más ansioso, buscan una inserción laboral más operativa y, por lo tanto, le cuesta más capacitarse. Muchas nuevas generaciones de empresarias están mejor capacitadas que sus hermanas o sus pares masculinos, pero la paga sigue siendo mejor para el hombre“, manifestó.
