Tras la pandemia, los festejos oficiales de la Fiesta Nacional de la Vendimia regresaron a escena de manera presencial. Este domingo, la fiesta máxima de los mendocinos quedó oficialmente presentada con la Bendición de los frutos.

La ceremonia se realizó en el Prado Gaucho del Parque General San Martín ante una multitud de mendocinos y turistas que se acercaron a disfrutarla.  Además, como cada año, estuvieron presentes las 18 candidatas departamentales, la reina y virreina nacional y autoridades locales.

Detalles de la edición 2022

Cosecha en tiempo nuevo es el nombre que se escogió para la ceremonia que contó con la dirección de Alejandro Scarpetta y con guión de Gloria Bratschi.  Con la puesta en escena se puso en marcha la ceremonia litúrgica que une elementos identitarios de nuestra cultura y rinde homenaje a los productores, cosechadores, hombres y mujeres protagonistas del trabajo vitivinícola. 

La Bendición de los Frutos, el acto litúrgico que abre paso al calendario vendimial, es el que venera a nuestra Patrona de los Viñedos, la Virgen de la Carrodilla. En esta ceremonia se agradecen las cosechas del año y se bendice, para proteger del granizo, las heladas y las plagas a los próximos cultivos.

El gobernador Rodolfo Suárez participó con el infaltable golpe de reja, mientras que el arzobispo de Mendoza. Marcelo Colombo, fue el encargado de oficiar la ceremonia junto a la imagen de la Virgen.

En el espectáculo, el amor, el reencuentro, el brindis y la cosecha guiaron los cuadros artísticos, que también hablaban de unidad, agradecimiento, orígenes, ritmos y cantos. La representación de todo esto estuvo a cargo de unos 200 artistas entre coreutas, músicos, actores y bailarines folclóricos y contemporáneos.

Se anunció un nuevo año de Vendimia y eso fue motivo de celebración entre los presentes. Una invitación a viajar por los senderos de la música y para compartir los frutos de un tiempo que comienza con la identidad de un pueblo.

Un poco de historia

La primera Bendición de los Frutos se realizó el 2 de abril de 1938, en la Rotonda de los Caballitos de Marly, oficiada por monseñor José Verdaguer y, tal como sucede en esta oportunidad, el escenario elegido fue el Parque General San Martín.

El golpe de reja se instituyó al año siguiente (1939), cuando el entonces gobernador Rodolfo Corominas Segura inauguró la costumbre de los tres golpes al arado. Recién en 1946, la Bendición de los Frutos comenzó a desarrollarse en el Prado Gaucho del Parque General San Martín.