Lobesia (Botrana) o “polilla de la vid”.

En un movimiento clave para blindar la principal industria de la provincia, el Gobierno de Mendoza confirmó una inversión masiva destinada a la sanidad vegetal. A través de un nuevo decreto, se autorizó el traspaso de $5.810.000.000 al Fideicomiso de Administración y Asistencia Financiera Vitivinícola con un objetivo único: frenar el avance de la Lobesia Botrana.

La medida surge como respuesta a la necesidad de garantizar los fondos para la campaña productiva 2025/2026, buscando evitar que la plaga, conocida popularmente como “polilla de la vid”, afecte los rendimientos y la calidad de las uvas mendocinas.

Los puntos clave del decreto

  • Inversión histórica: el aporte de $5.810 millones será ejecutado a través de Mendoza Fiduciaria S.A.
  • Ejecución técnica: el ISCAMEN (Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria Mendoza) actuará como la autoridad de aplicación para llevar adelante las tareas de campo.
  • Finalidad social y productiva: el programa busca estabilizar los stocks vínicos y proteger el empleo rural, asegurando que los pequeños y medianos productores tengan acceso a las herramientas de control sanitario.

¿Por qué es vital este aporte?

La Lobesia Botrana no solo reduce la producción por el daño directo a los racimos, sino que también genera costos adicionales de exportación y restricciones en mercados internacionales exigentes. Ante la falta de financiamiento nacional sostenido, la Provincia ha decidido absorber el costo del programa para evitar un impacto negativo en la economía regional.

El gasto será atendido por la Tesorería General de la Provincia con cargo al presupuesto vigente del ejercicio 2025, bajo la supervisión del Ministerio de Producción y el de Hacienda y Finanzas.

Sanidad y competitividad

Desde el Ministerio de Producción destacaron que esta asistencia técnica y financiera es fundamental para mantener la “finalidad eminentemente social” del fideicomiso, permitiendo que la lucha contra la plaga no se detenga y se alcancen los estándares sanitarios requeridos para la exportación de vino y mosto.