El Ministerio de Salud de Mendoza estableció una nueva medida de protección sanitaria: la realización obligatoria (bajo consentimiento) de controles de sustancias psicoactivas a toda mujer que se encuentre hospitalizada en las maternidades públicas de la provincia.
La normativa surge tras un informe de la Dirección de Maternidad e Infancia que advierte sobre un dato preocupante: mientras que solo el 10% de las gestantes admite consumir sustancias, las pesquisas universales demuestran que la prevalencia real puede ser hasta un 40% mayor.
¿Por qué se tomó esta decisión?
El fundamento del Ministerio es estrictamente médico y preventivo. El consumo de sustancias —ya sean naturales o sintéticas— durante el embarazo afecta directamente el desarrollo de los órganos del bebé, impactando principalmente en el sistema nervioso, cardiovascular y renal.
Según los considerandos de la resolución, no existen “dosis seguras” de alcohol, tabaco, cocaína o marihuana durante la gestación. El uso de estas sustancias está vinculado directamente con:
- Restricción de crecimiento intrauterino (RCIU).
- Partos prematuros y abortos espontáneos.
- Malformaciones congénitas y síndrome de muerte súbita del lactante.
- Cuadros de abstinencia neonatal que requieren cuidados intensivos.
“La detección temprana es clave para evitar complicaciones evitables que comprometen la vida del binomio madre-hijo“, detalla el documento oficial.
Cómo será el protocolo en los hospitales
La medida, que entra en vigencia de inmediato, se implementará bajo los siguientes ejes:
- Consentimiento informado: la paciente deberá ser informada sobre el procedimiento y firmar un formulario de conformidad (Anexo de la resolución).
- Registro digital: los resultados se cargarán en los sistemas de información perinatal (SIP+ o HSI: CLAP) para un seguimiento preciso.
- Abordaje interdisciplinario: si un control da positivo, no se limitará a un registro médico; la provincia obliga a un tratamiento integral con equipos de psicología y trabajo social.
- Seguimiento post-alta: una vez que la madre y el bebé abandonan el hospital, el equipo interdisciplinario deberá continuar el tratamiento, a menos que la paciente manifieste una negativa expresa.
Un enfoque de “Parto Respetado”
Desde el Ministerio de Salud y Deportes subrayan que esta política no busca la estigmatización, sino garantizar el derecho a un parto respetado y a la salud integral. Al detectar el consumo a tiempo, se pueden prevenir cuadros críticos como desprendimiento de placenta, accidentes cerebrovasculares o infecciones de transmisión sexual asociadas al consumo.
La Subsecretaría de Gestión de Salud será la encargada de operativizar los testeos en todos los efectores públicos de Mendoza a partir de esta semana.
