Con el inicio de la temporada de verano a la vuelta de la esquina, el gobierno provincial salió a contratar a contrarreloj servicios turísticos básicos en distintos puntos de la provincia. La licitación tiene un presupuesto oficial de $1.159 millones y busca garantizar, desde el próximo 1 de diciembre, el funcionamiento de paradores sobre la Ruta Nacional 7 y prestaciones sanitarias en destinos del sur.

De esta manera, la falta de inversión privada en sectores estratégicos de la alta montaña vuelve a poner al Estado provincial en el centro de la prestación de servicios turísticos. Frente a la ausencia de infraestructura y servicios básicos en distintos puntos de los principales corredores de Mendoza, el Gobierno abrió un concurso público que alcanzará seis puntos sobre la Ruta Nacional 7, dos sectores de la ruta provincial 222 camino a Las Leñas y tres destinos del sur provincial.

La decisión de contratar estos servicios bajo un esquema conjunto implica asumir con fondos públicos prestaciones que resultan esenciales para recibir y atender a los visitantes, especialmente durante las temporadas de mayor circulación.

El presupuesto oficial de la licitación supera los $1.159 millones La distribución prevista contempla que el 73% de los fondos se concentrarán el próximo año:

  • $104 millones para 2026
  • $847 millonespara 2027
  • $208 millones para 2028.

La contratación también expone los límites de un modelo de desarrollo turístico que promueve la participación privada, pero que en sectores clave todavía necesita de la intervención estatal para garantizar servicios elementales.

En ese contexto, la Provincia no está licitando grandes obras ni infraestructura permanente: pagará por acondicionar, administrar y mantener instalaciones durante períodos determinados.

Seis paradores sobre la Ruta 7

El renglón de mayor alcance comprende la puesta a punto, administración y mantenimiento de seis paradores ubicados sobre la Ruta Nacional 7: Potrerillos, Los Árboles, Uspallata, Penitentes, Punta de Vacas y Horcones.

Se trata de puntos estratégicos para quienes circulan hacia la alta montaña y el paso internacional Cristo Redentor. Allí, las condiciones climáticas, las demoras y las interrupciones del tránsito pueden obligar a los viajeros a permanecer durante horas a la espera de continuar el recorrido.

El pliego contempla paradores “destinados a regular y administrar el tránsito vehicular en períodos de alta demanda”. En tal sentido, exige que los espacios cuenten con sanitarios, limpieza, iluminación, señalización, conexión a internet y cámaras de seguridad.

También contempla sectores para food trucks y “la administración y carga de información referente a la actualización de los estados de las rutas, pasos de alta Montaña y paradores en la plataforma PasAr”.

“Asimismo, el adjudicatario deberá proveer, instalar y mantener sanitarios que comprendan como mínimo 3 posiciones para mujeres y 3 posiciones para hombres por ubicación, garantizando su correcto funcionamiento, higiene, desinfección, suministro y reposición de insumos de higiene y adecuada gestión de residuos, conforme a la
normativa vigente”
, agrega el documento oficial.

El servicio no tendrá continuidad durante todo el año. La Provincia prevé contratarlo en tres períodos:

  • Del 1 de diciembre de 2026 al 28 de febrero de 2027.
  • Del 1 de julio al 30 de septiembre de 2027.
  • Del 1 de diciembre de 2027 al 28 de febrero de 2028.
  • En total, nueve meses de prestación efectiva.

La contratación apunta a garantizar el funcionamiento de los paradores durante las temporadas de mayor movimiento, pero no supone una solución permanente para las necesidades de quienes transitan por la ruta.

Playas para colocar cadenas camino a Las Leñas

El segundo renglón está destinado a ordenar la colocación y el retiro de cadenas en la ruta provincial 222, en el tramo comprendido entre Pozo de las Ánimas y el destacamento de Gendarmería.

El Gobierno contratará dos playas de estacionamiento, una para cada sentido de circulación. La primera estará destinada a los vehículos que se dirijan hacia Las Leñas y necesiten colocar cadenas para circular con nieve o hielo. La segunda permitirá retirarlas durante el descenso hacia Malargüe.

El pliego establece una superficie mínima de 800 metros cuadrados y capacidad para entre 10 y 15 vehículos particulares en cada playa. También exige señalización reflectiva, delimitación de los espacios, iluminación, limpieza y demarcación.

“El adjudicatario deberá ejecutar las tareas necesarias para el acondicionamiento de los espacios, incluyendo la nivelación y preparación del terreno, la demarcación de las áreas de estacionamiento y maniobra, la señalización correspondiente conforme a la normativa vial vigente, y la implementación de las medidas de seguridad necesarias para su correcta utilización”, exige el pliego.

La prestación se limitará al invierno de 2027, entre el 1 de julio y el 30 de septiembre. Es una intervención puntual para ordenar una maniobra necesaria durante los temporales, pero que vuelve a mostrar cómo el Estado debe organizar servicios básicos para garantizar la circulación en uno de los principales accesos turísticos de la provincia.

Baños públicos en tres destinos del sur

El tercer componente de la licitación incluye módulos sanitarios en Los Reyunos y El Nihuil, en San Rafael, y en Los Molles, Malargüe. En los tres lugares se instalarán contenedores marítimos de 40 pies adaptados para funcionar como baños públicos.

Las instalaciones deberán contar con sanitarios para ambos sexos o configuración mixta, provisión de agua, iluminación, insumos de higiene y aire acondicionado frío-calor. También se exige un sistema de tratamiento y retiro autorizado de efluentes.

Los tres destinos tendrán servicio durante el invierno de 2027, entre julio y septiembre. Los Reyunos sumará otros dos períodos estivales: del 1 de diciembre de 2026 al 28 de febrero de 2027 y del 1 de diciembre de 2027 al 28 de febrero de 2028. De esta manera, tendrá nueve meses de cobertura, mientras que El Nihuil y Los Molles contarán con tres.

La solución prevista vuelve a ser temporal: en lugar de ejecutar infraestructura sanitaria permanente, la Provincia contratará módulos adaptados y su funcionamiento durante las temporadas establecidas.