Así fuimos recorriendo kilómetro por kilómetro de un viaje que no demandaría, claro está, en condiciones normales, más de una hora y algunos minutos, más la aventura de encontrarnos con una historia única de la humanidad. Aldeas pequeñas se levantan en un camino lleno de curvas y contracurvas y hacen el paseo mucho más pintoresco aún.

    Flanquean la ruta pequeñas huertas con maíz, cebollas y zapallos que se dividen en pequeños minifundios, en parcelas chiquitas pero muy cuidadas. Sin tantos vehículos, el viaje nos traslada por lugares donde la venta callejera de frutas en coloridos puestos con carteles y toldos rojos anuncia precios y productos de campo que tientan a los paseantes para que paren su coche y degusten cerezas, sandías, duraznos y ciruelas.

    Pera hay más si de asombro se trata. En estos caminos rurales o semirrurales, el alumbrado público se levanta en ambas banquinas con un sistema de recarga solar. Postes no muy grandes soportan un panel solar que luego provee de energía a lámparas bajo consumo, evitando así millonarias inversiones en tendidos de red. A más de un funcionario integrante de la comitiva argentina “se le piantó un lagrimón” al ver cómo los chinos habían resuelto un problema aplicando tecnología.

    En medio de verdes campos, una ruta formidable en cuanto a su estado y a la limpieza de sus banquinas. Encontramos, además, grandes campings que tentaban a familias enteras a pasar un día al aire libre con juegos, pequeñas lagunas y arroyos que le dan un marco muy similar a lo que los mendocinos podemos encontrar en Potrerillos, Tunuyán o Tupungato, intentando establecer un paralelismo.

    Pero hay algo en lo que no nos parecemos ni en la vuelta de la oreja: nadie prendía el fuego ni salaba la carne para un asado, aquí la comida pasaba por otro lado. Los kilómetros pasaron, las demoras también, pero esto no logró quitarnos el disfrute de un viaje que recién comenzaba y que terminaría poniendo frente a nuestros ojos uno de los lugares más extraordinarios y emblemáticos construidos por el hombre: La Gran Muralla China.