La elección de Luján de Cuyo abre las negociaciones entre Cornejo, Allasino y los libertarios.

La agenda electoral de Mendoza concluirá el 22 de febrero de 2026. Ese día, seis municipios eligirán concejales. Y a falta de poco más de tres meses se instaló una versión sobre el armado político que puede reunir a un intendente opositor con el Gobierno de Mendoza.

El trascendido apunta a una potencial alianza que sumaría a tres fuerzas: el PRO de Luján de Cuyo, que en este caso tiene al intendente como su cara más visible; al radicalismo de Alfredo Cornejo y a la fuerza mileísta, con Facundo Correa Llano a la cabeza.

Como varios municipios conducidos por el peronismo, Luján de Cuyo desdobló sus elecciones para concejales debido al escenario que se planteaba en la previa electoral. Ahora, con el resultado de los comicios del 26 de octubre más que contundente, ese escenario está más que claro debido a la preminencia que logró el mileísmo en Mendoza.

Lo que está en juego son seis bancas de concejales en la renovación de legislativo municipal.

Un sprint en tres carriles

Desde La Libertad Avanza adelantaron que hay conversaciones con Allasino para cimentar un acuerdo electoral. Hoy el mileísmo mendocino es como la niña bonita del baile: los oficialismos -no peronistas, claro- buscaron fortalecerse abriendo las listas de candidatos, aunque sea a regañadientes, como sucedió con algunos intendentes radicales.

Desde la UCR y, sobre todo, desde el Gobierno también indicaron que hay conversaciones, pero aclararon que no hay nada definido.

En tanto, desde la Municipalidad de Luján de Cuyo ponen énfasis en que el intendente tiene excelente relación tanto con Cornejo como con Correa Llano. Pero aclararon que Allasino sigue siendo amarillo y que el oficialismo departamental gana hoy por goleada. “Esteban no mira el 26, sino el 27“, deslizaron sobre las proyecciones políticas.

Hay una cuestión llamativa en este tren de definiciones: no está claro por el momento si esta alianza incluirá a las tres fuerzas. Para los libertarios, es más natural que el PRO coincida con ellos. La premisa, resaltaron, es que aquellos que crean en la gestión de Javier Milei serán “bienvenidos“.

Por su parte, en el radicalismo remarcaron que ya el voto de la ciudadanía de octubre terminó de ordenar el teatro político mendocino, dando a entender que el apoyo también fue para la gestión de Cornejo. “Compartimos votantes”, argumentaron también con la confianza que otorgan los números del escrutinio definitivo.

La tentativa es lograr un acuerdo como el alcanzado en San Carlos con Alejandro Morillas. El intendente de ese departamento estaba en la oposición, pero hoy prácticamente está alineado con el Ejecutivo provincial y es ponderado por Cornejo.

El PRO mendocino conducido por el sector de Omar De Marchi, en general, quedó bastante opacado en su posicionamiento electoral. La oferta del elector de derecha quedó hegemonizada por LLA como fuerza nueva.

Por otro lado, los referentes del macrismo local fueron en las listas de Provincias Unidas por indicación de Mauricio Macri. El resultado no fue el mejor y hasta el presidente del partido, Gabriel Pradines, ni siquiera logró entrar al Concejo Deliberante de Guaymallén.

El propio Omar De Marchi ni siquiera jugó abiertamente en las recientes elecciones. El ex legislador nacional es funcionario del Gobierno nacional con un cargo en Aerolíneas Argentinas y la mayoría de sus funcionarios en Luján de Cuyo surgieron de la cantera del demarchismo.

Hoy, sus allegados aseguran que observa el tablero a distancia, pero que la cohesión con Allasino “es total”, avalando de esta manera las negociaciones en marcha.