La ludopatía vuelve a ponerse de manifiesto en la escena mendocina luego de que, este martes, el Instituto Provincial de Juegos y Casinos de Mendoza (IPJyC) oficializara en el Boletín Oficial la adjudicación de cinco licencias para operar el juego online en la provincia.

Si bien las propuestas ganadoras tienen como premisa abordar un plan estratégico para que el juego sea desarrollado de manera responsable, para los profesionales locales la mayor preocupación pasa por la importancia de crear espacios serios para abordar la problemática.

Una trastorno en ascenso

La ludopatía es un trastorno de carácter psicológico en el que el adicto no tiene capacidad de decidir y llevar adelante acciones responsables, sino que pierde sus bienes y, hasta, sus afectos.

Según una encuesta realizada, en enero de este año, por Playtech, una compañía de desarrollo de software de juegos de azar, el 84% de los argentinos nunca recibió una advertencia sobre los riesgos de ludopatía. En el sondeo participaron 2.500 jugadores de Argentina, Brasil, Perú, Chile y Colombia-.

De acuerdo con el informe, entre los pocos argentinos que recibieron alertas sobre su comportamiento:

  •  El 21% admitió haber cambiado su postura y tomado un descanso de las apuestas. 
  • El 31% aseguró que, pese a la señal de alarma, no cambió su comportamiento.
  • En tanto, el 15% no está seguro, pero cree que la advertencia ha tenido algún efecto.
  • El 2% dejó de jugar inmediatamente.
  • Otro 2% consideró que las advertencias lo hicieron apostar aún más.

Marta Hintuchi, directora del Plan Provincial de Adicciones, manifestó a El Sol que “la ludopatía es una de las situaciones de consumo problemático más vieja de la historia” y señaló que el acceso al juego online o virtual se genera más fácil que otros y, ante esto, “es necesario preparar a los ciudadanos para que estén a la altura del mundo que nos toca vivir”.

Por su parte, la psicóloga, Cecilia Ortiz (Mat.1296) agregó que “la ludopatía es una adicción comparada a la del cigarrillo, ya que socialmente está aceptada, pero esta aceptación también esconde todo lo peligroso y nocivo que causa no solo en la persona que padece la enfermedad, sino también su contexto”.

Y enfatizó: “Ponemos la vista en el casino o en los juegos virtuales, pero negamos otra parte que también fomenta la ludopatía, aunque está más solapado”.

La importancia de un buen abordaje

De acuerdo con lo manifestado por Hintuchi, no hay que pensar que la solución a la ludopatía es restringir el juego, porque si no, “la solución sería vivir en un mundo donde se restrinjan los objetos. Hay una tendencia a que los objetos se multipliquen en relación con el consumo y allí lo necesario es trabajar más en lo que hace que las personas consuman”.

“Restringiendo el acceso al juego no se resuelve el problema de la ludopatía y eso es así porque las personas tienen variables individuales que las hacen distintas, por ello, lo ideal es que las políticas de reducción de la oferta se acompañen de políticas de trabajar la demanda también, ambas tienen que ir juntas”, agregó.

Por su parte, Ortiz comentó que si bien es difícil salir de la adicción, no es imposible. La psicóloga dijo que es necesario apoyarse en el entorno familiar, que muchas veces se ve desgastado, porque se cansa de las mentiras, de las promesas y, sobre todo, porque se cansa de la manipulación económica: “Hay personas que han perdido todo, incluso, su casa, por lo que es un tema muy serio. Acá lo importante es que se generen programas de abordajes serios para frenar esta situación”, sentenció.

Cómo se aborda el tema en Mendoza

Desde 2006, existe en Mendoza un abordaje especial para con estas personas. Es un servicio de salud, estatal, gratuito y voluntario, que brinda el Instituto Provincial de Juegos y Casinos en convenio con el Ministerio de Salud de la Provincia. Es de atención individual y ofrece orientación a familiares, allegados y referentes.

Por su lado, los casinos utilizan la autoexclusión, que es una herramienta destinada a proteger a las personas que voluntariamente decidan dejar de concurrir a salas de juego, autorizando a que su ingreso a las mismas sea rechazado. En 2019, se elaboró el Registro Único de Autoexclusión y se creó un software que comparten todos los casinos de la provincia. 

Perfil de los ludópatas

No existe un perfil estándar, sin embargo, para Ortiz, facilitar el juego potencia las adicciones y afecta más a mujeres que a hombres.

A la hora de describir el perfil de los damnificados, la profesional aseguró que “en su mayoría son amas de casa, entre 60 y 70 años, que padecen serias consecuencias personales, familiares y que no solo afectan su economía, sino también su psicología, lo veo mucho en consulta”.

A esto, Hintuchi sumó: “Más allá de definir un perfil por edades, las personas que se ven afectadas con este tipo de trastornos, suelen ser personalidades que están atravesadas por variables importantes de ansiedad, la mayor frecuencia de casos surge después de los 30 años”.

Quienes estén atravesando esta problemática podrán pedir ayuda al Programa Juego Responsable, a través de las líneas: 2614722471 o 2614247536.