La relación entre Provincia y Nación se quebró y crece la preocupación por las consecuencias financieras que podría traer el distanciamiento. Hay quienes dicen que el estrecho vínculo que el gobernador Francisco Pérez supo mantener con la Casa Rosada nunca fue “fructífero” y hay quienes avizoran un 2015 “complicado” a raíz de las diferencias que existen en la actualidad con el Gobierno nacional.

Las cosas ya venían mal desde la pelea por la Ley de Hidrocarburos, pero el armado de las listas locales del PJ terminó de empeorar la situación. La primera consecuencia fue la salida del principal armador político del peronismo, Juan Carlos Mazzón, de la Casa Rosada. El resultado de los oficios de Mazzón terminaron dejando afuera de las listas a los dirigentes de La Cámpora, cuestión que no le cayó nada bien a la presidenta Cristina Kirchner. Luego llegó la Fiesta de la Vendimia con una casi nula presencia de funcionarios nacionales; sólo asistió el ministro de Agricultura de la Nación, Carlos Casamiquela.

“Vamos a seguir siendo castigados”, dijo Cassia.

El que sí vino fue el gobernador bonaerense y precandidato presidencial Daniel Scioli, lo que sumó a las diferencias que se vienen arrastrando. La última prueba de esta tensa relación se vio este martes durante una teleconferencia que se realizó desde Lavalle con la Presidenta. El ninguneo a Pérez fue más que visible a tal punto que la mandataria no le dirigió la palabra. Por otro lado, el Gobernador con sus declaraciones para la cadena internacional de noticias Bloomberg dio una muestra acabada de que todo se rompió. “Scioli va a ser candidato presidencial con o sin la bendición de Cristina”.

Lo cierto es que esta distancia podría repercutir en las finanzas locales. En ese sentido el senador radical Sergio Moralejo se refirió a la distribución de los fondos discrecionales. “Esto puede afectar en las transferencias discrecionales porque el envío depende de la birome y el humor de la Presidenta”, afirmó.

Esto significa, según explicó el legislador, que puede peligrar el envío los Aportes del Tesoro Nacional (ATN). Los ATN son fondos que la Nación reparte discrecionalmente y que se envían a las provincias para atender “desequilibrios financieros” u otro tipo de apuros. En esa misma línea opinó el diputado Martín Kerchner (UCR), quien aseguró que “en la práctica no se cumplía, venia poca plata. Ahora lo discrecional no va a venir”, advirtió.

Desde algunos sectores del oficialismo también preven un año negro en materia económica y financiera, y de hecho aseguran que lo más grave es el tema del endeudamiento porque si bien la Legislatura local lo autoriza a través de la Ley de Presupuesto, el paso siguiente es que el monto se apruebe en la Secretaría de Hacienda de la Nación y ahí podría estar el “castigo” de la Rosada con Pérez, por ejemplo, demorando la aprobación o directamente negándola.

De hecho el proyecto de presupuesto, que tiene media sanción en la Legislatura, en caso de aprobarse, prevé una solicitud de 1.000 millones de pesos de endeudamiento para construir un penal provincial, y ahí el Gobierno local podría encontrar otra traba en la Nación. “Mendoza nunca ha sido beneficiada de la relación de sumisión de Pérez con la Nación comparado con provincias vecinas”, señaló el diputado radical Tadeo García Zalazar.

También podrían reducirse los cupos del Procrear para futuras adjudicaciones, los giros al descubierto que otorga el Banco Nación, especialmente para pagar sueldos. Además las grandes obras públicas como Los Blancos o Portezuelo del Viento podrían seguir demoradas, aunque en estos dos casos el retraso viene de años atrás.

“Podría haber problemas con todo lo que es distribución no automática, con el financiamiento de obra pública y demoras en el incentivo docente, entre otras cosas”, añadió Kerchner. Por su parte, el diputado del peronismo disidente Daniel Cassia, advirtió también que la relación continuará “como venía hasta ahora”, ya que “nunca” vio predisposición de la jefa de Estado. “Vamos a seguir siendo castigados”, concluyó.