La provincia busca recuperar terrenos que le cedió al Ejecutivo nacional para construir jardines maternales. Las obras están frenadas porque la empresa a cargo de las tareas entró en quiebra. Los vecinos denunciaron que como se paralizaron los trabajos hubo robos en la infraestructura a medio terminar.
A principios de 2019, durante la gestión de Mauricio Macri, Nación lanzó una licitación para construir once edificios educativos en distintas partes de Mendoza. Meses después todo parecía encaminado, los terrenos fueron perimetrados y las tareas comenzaron. Pero, al poco tiempo, las construcciones se detuvieron y los jardines nunca se terminaron. Con el cambio de autoridades nacionales, unos seis proyectos quedaron sin finalizar.
Las obras en esta situación están ubicadas en Godoy Cruz, San Martín, Las Heras, Lavalle, Luján y Guaymallén. El caso más notorio es el de Dorrego, en la intersección de la calle Kennedy y el Boulevard Dorrego, donde una gran estructura, que hoy debería ser el jardín ”0-000 A Crear”, permanece intacta desde antes de la pandemia.

“En casi todas hicieron el contrapiso del edificio y la red cloacal parcial, otras, como en Dorrego, hicieron la estructura metálica“, afirmó Marcelo Orrico, director de Ampliación y Construcción de escuelas del Ministerio de Planificación e Infraestructura Pública.
Además de que los jardines no fueron construidos como se prometió, las paralizaciones de las obras trajeron problemas para los vecinos. “La gente se queja porque han quedado los cierres perimetrales abiertos, se han robado todo, no queda nada”, aseguró el funcionario provincial sobre la realidad en los distintos terrenos, donde en algunos se robaron hasta el cerco verde.

Estas edificaciones que estaban bajo el Programa Tres mil Jardines de la Nación, tenían un presupuesto de alrededor de $130 millones provenientes del Ministerio de Educación e iban a beneficiar a casi 1.000 niños y niñas de 4 y 5 años.
El Gobierno explicó, en ese entonces, que los jardines se estaban construyendo a través de steel framing, un sistema industrializado compuesto por paneles y perfilería de metal galvanizado. El plazo de ejecución era de un año, por lo que estaba previsto que estuvieran listos para el ciclo lectivo de 2020.

El quiebre de la empresa
Las tareas fueron adjudicadas a las firmas Oshi SA y Tornousky SA, pero esta unión empresarial entró en quiebra en 2019. “Mendoza le proporciona los terrenos a Nación y se hace la licitación en Buenos Aires, la empresa quiebra y las obras quedan paralizadas”, indicó Orrico.
Después de más de dos años, la provincia busca recuperar los terrenos para llamar a licitación y finalizar los edificios. “Con una escribana constatamos el abandono. Por la pandemia y la falta de comunicación desde Buenos Aires no nos dan la posesión nuevamente. Igualmente vamos a tomar posesión para hacer los jardines que son tan necesarios”, dijo el ingeniero, refiriéndose al terreno de Dorrego.
Sobre las consecuencias que le puede traer a Mendoza intervenir en los terrenos, que comenzará con un cierre del perímetro, el director de Ampliación y Construcción sostuvo que no cree que existan. “Ya pasó mucho tiempo” -advirtió- para que la empresa realice acciones judiciales.
Pero no todos los jardines que se proyectaron quedaron en la nada, otros en cambio lograron ser terminados. En 2019, la provincia celebraba la realización de estas obras al igual que otras, adjudicadas a UTE Mateo-Coba SRL, a través del mismo programa nacional, en Maipú, Lavalle, Junín, San Martín y Rivadavia. “Son edificios que vienen siendo demandados por las comunidades educativas desde hace varios años”, indicaron desde la Dirección de Ampliación y Construcción en aquel momento.
En junio de 2021, el Gobierno de Mendoza anunció la terminación del establecimiento en Maipú, en el que se habían invertido unos $25 millones.
