Después de una semana de incertidumbre, los 23 lavacoches que trabajan desde hace tres décadas en las inmediaciones del Club Mendoza de Regatas lograron su reincorporación, luego de haber sido excluidos de sus labores por la policía.
El masivo apoyo de socios del club y transeúntes de la zona, que incluyó la firma de un petitorio, fue clave para su regreso, aunque con nuevas condiciones.
David, uno de los trabajadores históricos, compartió su alivio con El Sol: “Hemos vuelto este martes y estamos muy felices y agradecidos por la oportunidad. Realmente fue una semana interminable y llena de mucha incertidumbre, pero por suerte los 23 trabajadores logramos la renovación del permiso”.
El lavacoches destacó la “incondicionalidad de la gente”, que tuvo un peso significativo en su retorno. “Estamos muy agradecidos, claramente, hacemos las cosas bien, por ello, la gente nos apoyó y respaldó”, afirmó, mostrando su gratitud a los socios del club que firmaron el petitorio.

Regreso condicionado y nuevos requisitos
Si bien la noticia de su regreso fue recibida con alegría, David explicó que personal de la Dirección de Parques y Zoo y de la Policía de Mendoza les informaron que la reincorporación estaría sujeta a una serie de condiciones y requisitos.
“Hace diez años, aproximadamente, nosotros logramos un permiso para trabajar en el lugar y eso nos ayudó bastante para nuestra continuidad“, comentó David.
Las autoridades han renovado este permiso, pero con algunas especificaciones importantes: solo contempla a los 23 trabajadores actuales, sin posibilidad de incorporar a nadie más. En caso de que uno de ellos deje de trabajar, deberán notificarlo.

El permiso renovado habilita la tarea de lavado de vehículos, pero prohíbe el uso de detergentes, tal como lo establece la ley. Además, los lavacoches deberán cumplir con ciertos requisitos como el uso de un chaleco identificatorio, una credencial personal y una renovación anual obligatoria de su habilitación.
Cada año, para la renovación, se les exigirá la presentación del certificado de buena conducta.


Frente a la noticia del retorno de los trabajadores, varios socios refirieron estar contentos y consideraron la oportunidad como “algo justo”.
“Son buenas personas, honradas y honestas que lo único que hacían era trabajar y cuidar los autos. Realmente estábamos muy preocupados por su futuro laboral y esta oportunidad es muy merecida para ellos“, contó Graciela, socia de Regatas.
