El ministro de Hacienda, Víctor Fayad, y el gobernador Alfredo Cornejo.

La calificadora de riesgo estadounidense Moody´s mejoró la calificación crediticia de Mendoza, tanto para los vencimientos a largo plazo como las deudas senior (aquellas que tiene prioridad de pago sobre otras), según se conoció este miércoles.

Según la entidad, esta mejora se debió a niveles moderados de deuda y reservas de liquidez adecuados. Esto hace que las necesidades de refinanciamiento a corto plazo sean muy bajas.

Además, elogió la capacidad de la Provincia para recurrir a fuentes alternativas de financiamiento y gestionar los vencimientos de capital esperados en los próximos años.

Estas mejoras tienen un impacto real en la economía de la provincia que, en el caso de ser bien aprovechada, podría servir para mejorar los niveles de actividad y bajar los niveles de deuda. También podría significar un mayor interés del sector privado por invertir a nivel local.

En concreto, se podría resumir esta mejora en cuatro puntos clave:

  • Mayor confianza de los inversores: el aumento de la calificación implica que Moody’s percibe a Mendoza como una jurisdicción más confiable y capaz de cumplir con sus obligaciones financieras. Esto puede atraer a inversores locales e internacionales, quienes estarán más dispuestos a financiar proyectos provinciales, ya sea a través de bonos o inversiones directas.
  • Reducción del costo de financiamiento: una mejor calificación crediticia suele traducirse en menores tasas de interés en el acceso a financiamiento. Esto significa que la Provincia podría obtener préstamos con condiciones más favorables, lo que permite reducir el costo del servicio de la deuda y destinar más recursos a infraestructura, servicios públicos u otros proyectos clave.
  • Fortalecimiento de la estabilidad fiscal: la calificación refleja que la Provincia tiene una gestión fiscal prudente y fundamentos económicos sólidos. Esto no solo respalda la capacidad de refinanciar deuda existente, sino que también reduce el riesgo de enfrentar dificultades para cumplir con los vencimientos futuros.
  • Impacto en la economía local: con acceso a financiamiento más barato y seguro, Mendoza podría impulsar proyectos de desarrollo en áreas clave como energía, infraestructura vial, educación y salud. Estos proyectos generan empleo, dinamizan la economía local y mejoran la calidad de vida de los mendocinos.