Esta medida deberá respetarse en todas las zonas urbanas de la provincia y para los servicios de telefonía, televisión por cable, electricidad y demás servicios que se presten bajo esta metodología. Según la propuesta del diputado justicialista Roberto Blanco, el Gobierno, a través del Ministerio de Ambiente y Obras Públicas, conjuntamente con los organismos de control de las empresas privatizadas de servicios, elaborarán un proyecto de factibilidad para el remplazo gradual de los tendidos de cables aéreos por subterráneos.
El emprendimiento deberá considerar la posibilidad de utilizar una misma cavidad, donde se agrupen varios servicios, procurando que su trazado se realice por la calzada y con un sistema de perforación por túnel para evitar su deterioro. “El cableado eléctrico aéreo tiene muchos puntos negativos, como el de la contaminación visual, el riesgo para la población y sus pertenencias y los robos del cobre, que son tan frecuentes”, aseguró el legislador. Además, agregó:“Con este panorama, las tormentas se tornan más peligrosas de lo normal.
Además, nadie puede dejar de notar, al mirar al cielo, que las calles se encuentran entrecruzadas por una cantidad enorme de cables, a la manera de telarañas que producen un efecto antiestético”.
