Desde principios de mayo, trasladarse en colectivo cuesta un 175% más. Considerando que el pasaje pasó de $200 a $550, en Mendoza existe una plataforma que le permite a estudiantes compartir viajes rutinarios en auto a la facultad, por lo que se convirtió en una tentadora alternativa para aquellos alumnos que buscan “ahorrar unos pesos”, y viajar de manera más cómoda y rápida. Se llama FacuPooling.
El sistema creado en Mendoza calcula la tarifa teniendo en cuenta el precio de la nafta y los kilómetros recorridos, es decir, el costo dependerá de los puntos de salida y llegada. La ecuación hecha por sus creadores, y confirmada por los estudiantes que utilizan la aplicación, arroja que a partir de la suba del pasaje de micro utilizar este servicio puede ser más económico que viajar en transporte público.
“Tomando como referencia un viaje de 8 km, en el que se consume casi un litro de nafta, se gastarían $1.400 de nafta Infinia. Si se lo divide entre dos personas serían $700 cada uno, y entre tres $450; este último es más barato que un colectivo“, ejemplificó Franco Sernaglia, creador de FacuPooling.

“Para llegar a la universidad me tengo que tomar dos micros. El diferencial, que no funciona con abono estudiantil, cuesta $820; si a eso le sumo el que me lleva desde el centro a la universidad son $275 más, $1.095 en total. En cambio, viajar con la app me sale $900“, explicó Mauco, un estudiante de la Universidad de Mendoza, que usa la app y vive en Maipú.
Además de la reducción de costos, usuarios de la aplicación resaltaron otros beneficios de la modalidad que tomó impulso a principios de este año y que intenta ganarse un espacio entre los estudiantes universitarios.
“Estuve usando la aplicación como un mes y medio. Justo coincidí con una chica que pasaba a cinco cuadras de mi casa. Si bien iba con ella, después al horario de salida era más fácil encontrar otro viaje que me acerque a mi casa. Es más barato que tomarse el colectivo y mil veces más rápido“, expresó Juan Francisco.
“Está muy buena la aplicación y la idea. Además de achicar los gastos, permite que nos ayudemos entre nosotros y conozcamos gente nueva“, dijo a El Sol Sophia, otra usuaria.
Los inicios de FacuPooling
En medio de una noche de insomnio y buscando ayudar a un amigo que viaja a la universidad diariamente desde San Martín, una idea comenzó a resonar en la cabeza de Franco: crear una plataforma en la que se pueda encontrar a alguien que se dirija hacia el mismo lugar que uno, y con un precio que esté pactado de antemano.
“Un día no podía dormir y me acordé de un amigo que me contaba que se venía a la Ciudad desde San Martín en micro, apretado y con demoras de hasta dos horas. Ahí me pregunté por qué tenía que viajar así, teniendo en cuenta que quizás alguien va a la facultad en auto, desde el mismo departamento“, contó el joven de 22 años, oriundo de Neuquén, pero radicado en Mendoza.

Luego de esa noche, el estudiante de la carrera de Ingeniería Industrial puso su idea en marcha, buscando aumentar el alcance de contacto de las personas, y así fue que creó FacuPooling, con la siguiente premisa: “Dividir los costos de la nafta, conocer nuevos amigos y promover los viajes sustentables“.
“Los estudiantes necesitamos viajar de una manera más eficiente y sustentable. El transporte público muchas veces está saturado, las ciudades crecen y la infraestructura no siempre puede acompañar. Que los autos viajen solos termina siendo una actividad ineficiente y contaminante“, sumó Franco.
Cómo funciona la app
La particularidad de esta aplicación, y lo que la distingue del resto de las plataformas de transporte, es que FacuPooling está destinada exclusivamente a la comunidad universitaria.
Por un tema de seguridad y para que los usuarios sientan más confianza, conductores y pasajeros tiene que pertenecer a una institución educativa. Para comprobarlo, se pide un mail institucional o un certificado de alumno regular.
En relación con su funcionamiento, los conductores publican previamente sus viajes semanales, con los horarios, y otros usuarios se van anotando en los viajes. Allí, se le envía una petición al conductor, y éste acepta o rechaza la solicitud.



Según describió Franco, la plataforma no es de uso comercial: los conductores no pueden ganar más de lo que gastan en la nafta. Además, a los encargados de manejar el vehículo se les exige póliza de seguro vigente, carnet de conducir y fotos del vehículo.
En cuanto a los métodos de pago, por el momento solo se puede hacer con efectivo o transferencia entre los usuarios.
También en WhatsApp
“Estamos con una recepción interesante, ya tenemos varios conductores que se han presentado. Además de la app, tenemos un grupo de WhatsApp en el que se publican los viajes y ahí ya hay 130 personas“, aseguró Franco.
Actualmente, la plataforma está disponible tanto para Android como para iOS, y mientras buscan sumar más usuarios, ya cuentan con viajes organizados a la UNCuyo, la Universidad de Mendoza, la Universidad Aconcagua, la Universidad Champagnat y la Universidad Católica Argentina.
