El armado de un posible frente electoral entre el presidente Javier Milei y el gobernador Alfredo Cornejo a La Libertad Avanza ha generado repercusiones en el mundillo político mendocino. Tantos liberales, radicales hasta el propio peronismo han dado sus versiones acerca de este esquema para las elecciones legislativas de 2025.
Los comentarios del ministro de Defensa, Luis Petri, pusieron en una posición incómoda al mandatario provincial.
“Cornejo comparte un ciento por ciento las políticas que se vienen implementando desde el gobierno nacional. Está apoyando y veo posible un frente común. Hasta es posible que podamos confluir en un frente y estoy trabajando para eso“, señaló Petri este domingo.
La respuesta de la máxima autoridad provincial no tardó en llegar y, si bien no descartó la posibilidad de fusionarse con LLA, remarcó que “no es momento de hacer conjeturas electorales”.
Ambas declaraciones no cayeron bien dentro del radicalismo mendocino. Algunos dirigentes lo definieron como una medida del “populismo, nos quejábamos del kirchnerismo y ahora es lo mismo pero de derecha. Soy muy radical y no voy a permitir eso”.
Un exintendente confesó a El Sol que “hay que apuntar a dirigentes y proyectos que apunten a resolver los problemas de la sociedad. No a dirigentes que con el verso de resolver los problemas sólo absorben a otros partidos y los terminan silenciando”.
Las repercusiones
Entre risas e ironía, los sectores liberales coincidieron que se trata de una “nueva jugada oportunista” de Cornejo. Pero creen que ven difícil que el dirigente radical se sume a La Libertad Avanza.
Desde el entorno de la diputada nacional, Lourdes Arrieta, apoderada del sello de Milei en Mendoza, remarcaron que “no hay respaldo nacional para que suceda. Si se quieren sumar, que hablen con ella primero”.
Uno de los socios de LLA en la Provincia es el Partido Demócrata, quienes definieron a la situación con un “qué se puede esperar de Cornejo, si ya transó con el kirchnerismo. Son el claro ejemplo de la casta”. Para el PD -que rompió hace años con Cambia Mendoza-, el radicalismo tanto a nivel provincial como nacional “no tienen un proyecto político y sólo quieren seguir figurando”.
En el PRO las opiniones estuvieron divididas. Desde el entorno de Omar De Marchi quieren certificado de pedigrí. “No vamos a sumar kirchneristas, sólo liberales que sean puros”, exigieron como filtro. En cambio, del sector de la vicegobernadora Hebe Casado sostuvieron que “es muy temprano para hablar de esto”.
La referencia entre el kirchnerismo y Cornejo se da por la alianza que realizó el gobernador durante la presidencia de Néstor Kirchner cuando en ese entonces era operador político. Este acuerdo desembocó con Julio Cobos como compañero de fórmula de Cristina Fernández de Kirchner en las elecciones presidenciales de 2007.
En cambio, dirigentes cercanos a la vicegobernadora pusieron en valor que Cornejo “ha demostrado garantías de acompañar y ayudar a este gobierno”. Pero no lo ven bajo un mismo espacio con el actual presidente de la Unión Cívica Radical, Martín Losteau, con quien mantiene serias diferencias políticas.
“El año que viene vamos a tener de vuelta una polarización entre los que quieren seguir cambiando al país y el kirchnerismo en diferentes versiones. No hay espacio para una tercera opción. Es muy temprano para hablar de esto. En política puede pasar de todo y no estamos en un contexto para hablar de sobre esto”, analizaron.
