Credit: Andrea Ginestar

Mendoza no es solo viñedos y cordillera. A pocas horas, entre cerros, quebradas y reservas naturales, la provincia esconde cascadas de gran valor paisajístico, ideales para el senderismo, el turismo aventura y el contacto directo con la naturaleza. Las opciones para hacer trekking son diversas e incluyen recorridos de baja y alta dificultad.

Entre las más visitadas se destacan la cascada de El Salto, Aguaditas, la cascada de la Virgen, Vizcacheras, San Isidro y Santa Clara, esta última ubicada en el límite con San Juan.

La elección va a depender del grado de entrenamiento y dificultad que busquen los senderistas, pero en general, son caminatas extensas que requieren de buen estado físico.

Cascada El Salto

La cascada de El Salto es una de las más conocidas y el ingreso al sendero está a poco más de una hora de la Ciudad de Mendoza. El terreno que rodea la cascada comprende miles de hectáreas que fueron adquiridas por un privado. Inicialmente, se permitía atravesar el predio, pero desde hace dos años, se comenzó a cobrar una entrada de poco más de $8.000 por persona, argumentando que dicho monto busca garantizar la sustentabilidad del manejo del terreno.

Para llegar a la cascada hay que caminar aproximadamente 13 kilómetros, entre ida y vuelta. Por momentos, el terreno adquiere una pendiente que puede ser complicada para aquellas personas que no poseen un estado físico óptimo.

El sendero se vuelve más complejo a medida que uno se acerca a la cascada. Es clave observar con atención la señalización del camino, para evitar tomar un “atajo” que puede poner en riesgo la integridad física de los caminantes.

Video: Andrea Ginestar

El horario de ingreso es desde que amanece hasta las nueve de la mañana, mientras que el horario de salida es a las 17, después nadie puede permanecer en la propiedad. 

Cascada de la Virgen: un clásico del Gran Mendoza

En Las Heras, la cascada de la Virgen es una de las más accesibles y concurridas. El sendero es de baja dificultad, ideal para caminatas familiares. El sitio combina naturaleza y espiritualidad, ya que en el lugar se encuentra una imagen religiosa que le da nombre y convoca a numerosos visitantes durante todo el año.

Cascada de Aguaditas

El ingreso al sendero está a 40 minutos de la Ciudad de Mendoza. La caminata hasta la cascada es de aproximadamente 12 kilómetros y no posee dificultad.

Vizcacheras: aventura en estado puro

También en Las Heras, la cascada de Vizcacheras exige una caminata más intensa. El recorrido atraviesa quebradas y sectores rocosos, por lo que es recomendada para excursionistas con experiencia. A cambio, ofrece un entorno agreste y una caída de agua que sorprende en medio del paisaje seco característico del piedemonte mendocino.

San Isidro: naturaleza cerca de la ciudad

En el Challao, la cascada de San Isidro se destaca por su cercanía al área urbana. Es una alternativa ideal para escapadas de medio día, con senderos señalizados y vistas panorámicas del valle. Su fácil acceso la convierte en una de las más visitadas durante fines de semana.

La cascada tiene una caída de unos 20 metros en un lugar de mucha tranquilidad. La vegetación es escasa.

Santa Clara: en el límite con San Juan

Ubicada en el límite entre Mendoza y San Juan, la cascada de Santa Clara se encuentra en una zona de difícil acceso, lo que la mantiene prácticamente intacta. Es recomendada para excursiones organizadas y visitantes con experiencia, ya que el terreno puede presentar complicaciones según la época del año.

Recomendaciones antes de visitar

Desde organismos turísticos y de rescate recomiendan:

  • Consultar el estado del clima y los senderos.
  • Llevar agua, protección solar, repelente y calzado adecuado.
  • No dejar residuos y respetar el entorno natural.
  • Informarse sobre accesos habilitados y niveles de dificultad.