Este sábado, la Unión Cívica Radical (UCR) reunirá a sus 272 congresales en el aula magna del Centro de Congresos y Exposiciones para definir cómo seleccionará a sus candidatos a diputados nacionales, luego de que se suspendieran las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).

Según anticipan desde el partido, es casi un hecho que se avanzará con una propuesta para que un Congreso extraordinario sea el órgano encargado de esa elección.

El presidente de la UCR local, Andrés “Peti” Lombardi, confirmó que tras la acordada 37 de la Cámara Nacional Electoral, se conformó una comisión integrada por la apoderada Ángela Floridia y el exvicegobernador Juan Carlos Jaliff para diseñar un mecanismo alternativo de selección de candidatos.

Esta comisión presentará su propuesta este sábado, y los congresales deberán votarla. De aprobarse, se convocará luego a un nuevo Congreso –esta vez extraordinario– para proclamar a los postulantes.

El principal argumento que esgrime el radicalismo para evitar una interna partidaria es el ajustado cronograma electoral. El 7 de agosto vence el plazo para inscribir frentes electorales a nivel nacional, y apenas diez días después, el 17, deberán estar presentadas las listas definitivas ante la Cámara Nacional Electoral. En ese marco, los tiempos no alcanzarían para organizar una elección interna abierta a afiliados y no afiliados.

En paralelo, la definición de candidaturas se entrelaza con la negociación que la UCR mantiene con La Libertad Avanza (LLA), el partido del presidente Javier Milei. Aunque existen resistencias internas a cerrar un acuerdo con el oficialismo nacional, hasta ahora no se ha manifestado una postura firme de rechazo dentro del radicalismo provincial. La mecánica de selección a través del Congreso extraordinario también dependerá del resultado de ese pacto.

El escenario que se perfila es complejo. Si el acuerdo con LLA avanza, es posible que las listas de candidatos queden sujetas a la negociación con Buenos Aires. Es decir, mientras la UCR mendocina se asegure protagonismo en las listas legislativas provinciales y municipales, los nombres para la Cámara de Diputados podrían definirse bajo criterios que excedan el control local, en función de la letra –chica o grande– del eventual acuerdo electoral.