El gobernador electo Alfredo Cornejo no sólo está preocupado por la crítica situación financiera que atraviesa la Provincia, sino por que además cada área del Estado presenta sus inconvenientes. El radicalismo sabe que le espera un comienzo de gestión complicado con el legado que le dejará Francisco Pérez. Otra de las áreas donde han encontrado varios problemas y en algunos casos “irregularidades” es en educación.

El mes pasado hubo una reunión entre el equipo de Cornejo y las primeras líneas de la Dirección General de Escuelas (DGE), donde se pidió información y se hicieron una serie de planteos. El problema es que el partido ganador deberá hacerse cargo de la concreción de los acuerdos que el Ejecutivo firmó en la paritaria con el Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación (SUTE) y la complicación es que no hay dinero para hacerse cargo de algunas cosas.

Entre las principales preocupaciones se cuestiona la creación de 300 nuevos cargos de maestros secretarios para lo que no hay “resguardo presupuestario”. Estos ascensos se arreglaron en las negociaciones paritarias y si bien desde la oposición aseguran que son “necesarios, no son imprescindibles”. Además al pasar a estas 300 personas a la función administrativa, habrá una vacante de 300 docentes en el aula. “Se está llamando a los docentes con las carpetas, hemos pedido que se postergue el llamado porque no hay posibilidad de hacerlo presupuestariamente”, indicó la directora de Educación de Godoy Cruz y senadora electa, Mariana Caroglio. El planteo es que esos cargos deben tomarse en febrero del 2016, es decir que ni bien asuma la nueva gestión en diciembre deberá prever ese gasto.

En este sentido, desde la DGE, Andrés Cazabán afirmó que en el presupuesto reconducido está la autorización para incrementar esa partida de personal y reconoció que el dinero deberá ser incluido en la pauta de gastos del 2016. Por otro lado le pasó factura al radicalismo y les recordó que el acuerdo paritario 2015 fue ratificado por unanimidad en la Legislatura. 

Otro planteo que se realizó es en torno a las titularizaciones. En la paritaria también se acordó la titularización de los trabajadores de la educación que hayan ingresado hasta el 31 de diciembre del 2013 (Resolución 2.035). El malestar en este punto se genera porque aseguran que entre los beneficiarios de la titularización de nivel superior aparece el subsecretario de Educación, Walter Berenguel, y el delegado gremial del SUTE de San Martín, Gustavo Bassín, hermano del ministro de Desarrollo Social, Cristian. Desde la oposición consideran “irregular” esa designación ya que no cumple con lo que dice la resolución que plantea que deben estar frente al curso actualmente. En este punto Cazabán defendió los pases a planta de estas dos personas y aseguró que esas titularizaciones fueron acordadas en el 2013 y afirmó que “recién ahora salió el trámite”.

También el cuestionamiento es sobre las titularizaciones de los celadores, ya que afirman que algunos son de “dudosa reputación”, incluso algunos no han presentado el certificado de buena conducta. Como ejemplo señalaron al celador Diego Molina, acusado de abusar a un niño de seis años. Este hombre tenía antecedentes penales.

Hay muchas cuestiones sobre la DGE que no le cierran a la nueva gestión y aún esperan una respuesta sobre toda la información solicitada el mes pasado. Además les preocupa el incremento de las horas cátedras en la Dirección de Gestión Social, específicamente en los jardines maternales de los SEOS.

Según denuncian, desde el 2007 al 2014 hubo un incremento de cargos creados de 130% y las horas cátedras crecieron de 408 en el 2010 a 1.960 en el 2014. El planteo es que esos cargos y horas se destinan a organizaciones sociales y no son otorgados por concurso, por lo que queda una puerta abierta para el “clientelismo” en algunos casos. También la próxima gestión deberá hacerse cargo de los juicios por zona, cuyos pagos se han dilatado.

“Irregularidades”

Otra situación preocupante se da con respecto a los puestos que ocupan algunos trabajadores de la educación. Por ejemplo han descubierto casos donde una celadora sin título secundario tiene horas cátedras en educación superior, es decir que cobra como si fuera docente.

 

Hay otro caso donde una persona tiene un cargo clase 17 (clase más alta) en el Ministerio de Salud y además 15 horas cátedras en una escuela de Luján que no estaría cumpliendo.