Hace un poco más de tres años, el Barrio Covipol de Las Heras estuvo en el centro de las noticias ya que allí se levantó un muro a pedido de sus habitantes para evitar el acceso de personas que vivían en una villa aledaña.
En esta ocasión, vecinos de Guaymallén cansados de ser asaltados decidieron erigir una pared sobre Calle 4 del barrio Jardín Esmeralda II para impedir el paso de quienes viven en el San Ricardo. El hecho en cuestión ocurrió el sábado 19 y la decisión de levantar la muralla involucró a los habitantes del Esmeralda I y el Smata II. En total, unas 110 familias creyeron que esta era la mejor opción para terminar con la inseguridad.
“Un muro no es lo que uno quiere y vivir enrejado en su propia casa, tampoco. Pero así estamos en estos tres barrios. Los niños vuelven de la escuela y le roban las mochilas; estás en la puerta de tu casa y pasan y te manotean el celular. Además, la mayoría de las casas han sido asaltadas”, dice una vecina del Smata II, que pide que su nombre se reserve por miedo a represalia ya que aseguran que han sido amenazados en varias oportunidades cuando han radicado denuncias.
“La pared fue la única solución para poder bajar la delincuencia”, agregó Marisa, otra vecina, que detalló que cada vecino puso 600 pesos para levantar el muro de cemento y otro tanto para pagar la seguridad privada, ya que no han logrado que la comuna les mande preventores que patrullen la zona.
Gustavo, habitante del Jardín Esmeralda II, contó que hace dos semanas un hombre armado se les metió a su casa mientras veían un partido e intentó robarles pero le hicieron frente. María, otra vecina de la zona, añadió que unos sujetos ingresaron por el patio de su casa e inmediatamente llamó a sus vecinos y entre todos los corrieron.
Todos realizaron las denuncias correspondientes en la policía, pero afirman tajantemente que los culpables son algunos habitantes del barrio San Ricardo y, por ello, decidieron cerrar el barrio.
“No podemos vivir así. La policía patrulla cuando puede. Pero acá no hay cámaras de seguridad en las calles, entonces los delincuentes se esconden en estos barrios huyendo de la seguridad policial. Somos el perfecto Triángulo de las Bermudas para que no los encuentren”, confió un vecino que también pidió resguardar su identidad.
Por su lado, quienes viven en el San Ricardo están muy enojados por la situación ya que aseguran que no son delincuentes y que están en su derecho de poder circular libremente por Calle 4 ya que “es pública”.
El sábado pasado, mientras se levantaba la pared hubo un enfrentamiento entre los vecinos y desde la Seccional 9 informaron al municipio del hecho. Las autoridades comunales se reunieron con los habitantes de ambos barrios y les dieron 48 horas para derribar la muralla, hecho que ocurrió la mañana de este miércoles.
“Ahora podemos circular libremente de un barrio a otro. Por lo que hacen algunos, no tenemos por qué pagar todos. Ellos (por los vecinos de los barrios mencionados anteriormente) se creen más que nosotros y que acá somos todos delincuentes, pero no es así”, sentenció Rosita, una vecina del San Ricardo que estaba muy molesta por la situación.
La pared con la que se cerró Calle 4 era la continuación de un murallón que está en el lugar desde que la zona era un baldío, según comentaron de la comuna y admitieron que los reclamos de los vecinos fueron escuchados pero que aún no han podido reforzar la zona con preventores pero que pronto circularán por allí.
“Nos enteramos de la situación a través de la policía que acudió al lugar en el conflicto el sábado. Así fue que nos dirigimos hasta allí con el jefe de Seguridad Departamental y otros directores del municipio. Realizamos una mediación y elaboramos un acta para dejar aclarados ciertos puntos en los que hubo compromisos de parte nuestro y de los vecinos de los distintos barrios”, dijo Marcos Calvente, secretario de Obras y Servicios Públicos de Guaymallén.
En esa mediación, los vecinos se comprometieron a derribar el muro y el municipio a desmalezar la zona que linda con las vías del tren y donde los delincuentes solían esconder lo robado, según explicó el funcionario, quien agregó que hablarán con el director de Relaciones con la Comunidad para que solicite al Ministerio de Seguridad reforzar los patrullajes policiales y que se instalen cámaras de seguridad en diferentes puntos de esa zona.
