Claudio González Flores y Ramiro Colucci, los presos que tomaron al penitenciario este martes en la cárcel de Boulogne Sur Mer, ya fueron trasladados hacia el sector de Muy Alto Perfil (MAP) que está en los Módulos 3 y 4 del penal de Almafuerte II, donde se alojan los internos más problemáticos.
La noticia fue anunciada en las redes sociales por la ministra de Seguridad, Mercedes Rus. “Tomaron de rehén a un penitenciario para exigir beneficios que algunos les hacen creer que merecen. No consiguieron ninguno“, señaló.
Los presos habían hecho una serie de pedidos en el marco de las negociaciones para liberar al rehén. Uno pedía ir a otro módulo de Almafuerte I, mientras que el otro quería ir a una cárcel de Jujuy para estar cerca de su madre. También que resguarden su integridad física.
Hubo un acta de acuerdo firmada por el procurador de las personas privadas de libertad, Luis Romero, que no confirmó fehacientemente los traslados, por lo que las autoridades del Servicio Penitenciario y el Ministerio decidieron este traslado al penal de máxima seguridad que tiene el sistema provincial.

Según lo dispuesto por las autoridades, permanecerán bajo este régimen excepcional al menos 180 días, con posibilidad de extenderlo a 360. Además, deberán responder ante la Justicia por los nuevos delitos cometidos, que contempla no solo el secuestro extorsivo sino también la comunicación con la familia.
El director general del Servicio Penitenciario, Eduardo Orellana, agregó además qué contempla este régimen. “No hay visitas de contacto ni hay ingreso de elementos. Solamente puede visitarlos familiares directos“, dijo. En ese complejo, las celdas son individuales y no hay contacto con el resto de la población penal.
De hecho, son los dos módulos que están sujetos a la inhibición fija para celulares que el Ministerio pretende implementar en las próximas semanas, conforme lleguen los equipos que ya licitaron. “Esperamos que sea antes del 31 de diciembre“, dijo Mercedes Rus a El Sol.

Las extensos prontuarios de los presos trasladados
Ambos están en la cárcel por varios delitos. Colucci cumple una condena de 27 años de prisión por robo agravado por el uso de arma de fuego sin aptitud para el disparo, en dos hechos en concurso real, portación ilegítima de arma de fuego de guerra y homicidio agravado por el uso de arma de fuego. Registra más de 18 años de detención.
Por su parte, González Flores fue condenado a 23 años por robo agravado por el uso de arma de fuego, en concurso ideal con robo agravado por haber sido cometido en poblado y en banda, en concurso real con abuso sexual agravado con acceso carnal y por el uso de arma de fuego. Lleva más de 17 años detenido.

Según señaló Orellana, ambos presentan antecedentes de dificultades de convivencia y han pasado por distintos establecimientos penitenciarios durante sus años de detención.
