Mientras el dueño de la agencia Guillen Enterprise sigue detenido por presuntas estafas tras las denuncias hechas por sus clientes, otros treinta mendocinos siguen sin saber qué pasó con el titular de Turismo Felgueres, una firma nacional que los dejó sin vacaciones. En este caso, se investiga un fraude cercano a los 18 millones de dólares en total, donde los afectados son unas 5 mil personas en todo el país.
El caso se conoció en el año 2023. Detrás de Felgueres, una firma oriunda de México con sede en nuestro país, estaba Mario Gerardo Berra Rojo. El empresario mexicano abandonó el país poco después de que se destapara la estafa y, por un error de tipeo en el nombre del denunciado, en México rechazaron la orden de captura exigida por la Justicia argentina, lo que retrasó el proceso.
En un grupo de Facebook que armaron los presuntos estafados, sus miembros siguen activos y aseguran que su caso fue totalmente desatendido.

Como ocurrió con Guillen, pero a una escala mucho mayor, algunos de los estafados que residen en Mendoza relataron a El Sol que ya habían viajado con la empresa y que por esto tenían cierta confianza.
La experiencia de los mendocinos
Elvira Chavez y su pareja detallaron que en enero de 2023 contrataron el servicio de Felgueres para viajar a Turquía y Egipto. En total abonaron 5.000 dólares (2.500 por persona) a una cuenta con el nombre de Luxury Travel Corp SRL.
La agencia promocionaba una oferta atractiva para los potenciales clientes: si pagaban antes de una fecha determinada, el precio iba a ser más bajo. Para muchos de los estafados, estas promociones terminaron siendo estrategias para recolectar la mayor cantidad de dinero antes de desaparecer.
Otro factor que destacaron los mendocinos consultados es que, al ver que ciertas figuras famosas a nivel nacional publicitaban con la agencia, confiaron en su profesionalidad. Entre otras estrellas, figuraban Mirtha Legrand y, principalmente, el streamer y conductor Nicolás Occhiato.
Mariela, otra de las víctimas oriundas de Mendoza, agregó que ya había viajado junto a su familia con Turismo Felgueres en una oportunidad anterior, por lo que ya tenía cierta confianza en la empresa. Apuntó que su experiencia en ese viaje previo fue “impecable”.
En esta oportunidad, la afectada formó una amistad con uno de los coordinadores que trabajaban para la agencia, el que también relató haber sufrido por la estafa y desaparición de su empleador.
Cuando se enteró de la estafa, (ya había señado un nuevo viaje a Europa), contactó rápidamente con el coordinador y éste le respondió que no sabía lo que estaba pasando, pero que ese mes la empresa no les había pagado los sueldos a muchos trabajadores, él incluido.
Más de un año después, los presuntos estafados tienen pocas esperanzas de que se dé con el paradero de Berra Rojo, y que este termine siendo juzgado por la Justicia. “Quedó impune“, fue la conclusión de una de las víctimas originarias de Mendoza.
Cómo se presentaba la agencia
En el folleto publicitario de la extinta compañía Turismo Felgueres, aportado por una de las afectadas, se destaca que la compañía ubicó en el apartado de “referencias” varias notas en medios nacionales donde se publicitaban sus servicios.
Aunque algunas de estas desaparecieron, la gran mayoría se enfocó en la “apuesta” empresarial de Berra Rojo al invertir en turismo cuando comenzaba la pandemia del covid-19.
En una se publicó una entrevista a Berra Rojo en el medio Infobae, en donde el denunciado aseguró que uno de sus planes era “impulsar el turismo receptivo mediante ARExperience, el cual es nuestro segmento aliado para todos los productos nacionales que comercializamos, especialmente la Patagonia y en la Ruta del Vino”.
Volviendo al folleto, para autorresponderse a la pregunta “¿Por qué elegir Turismo Felgueres?”, la agencia escribió: “Más de 55 años de trayectoria en el mercado.
Sedes en México, Miami y Buenos Aires. Agentes especializados en viajes grupales. La más alta calidad asegurada. Asistencia 24 hs.”
Sin embargo, la asistencia 24 horas, junto con la sede en Buenos Aires, terminaron por desaparecer al momento de consumar la estafa.
