“Es la nueva Arístides” y “me queda cerca, pero voy porque los bares están muy buenos, son los de moda” son algunas frases que ilustran el momento actual del polo gastronómico y cervecero en auge sobre un tramo de calle Beltrán de Godoy Cruz.
Esa arteria, entre Maipú e Irigoyen, es uno de los puntos de bares más elegidos en la zona metropolitana que tuvo una “explosión” pospandemia. El dueño de El Rinconcito Cervecero, uno de los primeros en instalarse en el lugar, enumeró algunas de las claves del boom: “Fácil estacionamiento, muchos edificios de gente joven en la zona y un barrio seguro”.
Estanislao Puelles Milan, presidente del Colegio de Corredores Públicos de Mendoza, remarcó que la zona está de moda y que esto “disparó el precio de los alquileres de locales comerciales, o casas que pudieran convertirse en locales, porque aumentaron su valor”. Además apuntó que “hay muy poca oferta”.
Puelles Milan comparó la vida moderna que ha tomado esta arteria que conecta Godoy Cruz y con Capital de sur a norte con lo que sucedió en la ya tradicional Arístides Villanueva de Ciudad: “Allí sucedió lo mismo: las casas se convirtieron en locales comerciales y hoy esos alquileres sextuplican los valores que tendrían si fueran sólo casas”.

Darío es uno de los tantos jóvenes que viven en los edificios de cercanía, y opinó que el boom del lugar “ha traído mayor circulación de gente a toda hora” y, a su criterio, “eso controló la inseguridad”.
“En las noches era complicado caminar por acá sin sentir miedo, no andaba nadie, y ahora hay mucha gente circulando”, explicó. La moción fue compartida por empleados de algunos locales, quienes también enfatizaron en cómo cambió el lugar en materia de seguridad.
El propietario de El Rinconcito contó que tienen su fábrica de cerveza en el lugar, y recordó que “en un principio fuimos de los primeros en llegar a esa zona. Los clientes eran jóvenes del barrio porque hay varios edificios cerca. Pero ahora ya se convirtió en un polo gastronómico y cervecero, y nos visita mucha gente desde otros puntos del Gran Mendoza“.
Punto after office
Uno de los empleados de Brader Hops detalló que “en la tarde explota” y que “el after office es uno de los horarios más elegidos”.
Cervecerías y restaurantes abren todos los días con promociones para atraer a los clientes, como los clásicos 2×1 en comidas o cervezas, happy hours para las mujeres, precios especiales de 18 a 20 para impulsar el after office, entre otros.
Laura, una vecina, contó que no ha ido nunca a ningún barcito, pero que “las que van son mis hijas” y aseguró que el lugar “se pone hermoso en la tardecita”, y que desde su casa “no escucho bullicio y tampoco veo suciedad”.

La Dirección General y Fiscalización de la Municipalidad de Godoy Cruz aseguró a El Sol que “no se han reportado quejas de los vecinos de ningún tipo”, y agregaron que “los inspectores están permanente allí de jueves a domingo para controlar la frecuencia del sonido y evitar ruidos molestos”. También se refirieron acerca del énfasis en controlar la limpieza, y que “esté todo en regla”.
La cerveza tirada es el recurso de seducción de clientes en la gran mayoría de los locales. Entre las banquetas de madera y las guirnaldas de pequeños focos infaltables en todo patio cervecero, algunos clientes opinaron que eligen este lugar por varias razones: “las cervecerías están muy buenas”, “son bares que están muy de moda”, “por la cercanía, pero también porque los lugares están buenos”, “porque estás tranquilo, estacionás fácil y no hay trapitos”, entre otras respuestas.
Los bares atraen otros servicios
Para Puelles Milan, el polo gastronómico “le da movimiento al lugar”, y alrededor se instalan otro tipo de servicios que antes no había. Remarcó que son casos aislados los inquilinos que podrían plantear que no quieren vivir cerca de un bar.
El corredor inmobiliario sostuvo que hoy en día “hay muy poca oferta de alquileres” por lo que asegura que “nadie va a estar mirando mucho eso de los bares en la zona”. Luego explicó que lo único que podría hacer caer el valor de los alquileres sería si la zona se convierte en un lugar inseguro o lleno de mugre.
En esta línea, Puelles Milan dijo que muchos vecinos de la Arístides, que “vivían en el barrio donde muchos otros quisieran vivir, junto a la Sexta y el barrio Bombal”, se mudaron a edificios o barrios privados motivados por la inseguridad de la zona.
