Tres finalistas compitieron este sábado y fueron observadas por Argentina y por el mundo entero.
Se trató de una definición trascendente entre Delvis Huck, Alma Cabral y Andrea Donadío en el Teatro Mendoza, ya que una de ellas se convirtió en embajadora del vino argentino y se pondrá la camiseta albiceleste en competencias internacionales.
Las tres galardonadas dieron cuenta de todas sus destrezas y habilidades en esta profesión ante un jurado de expertos.
Finalmente, Andrea Donadío se alzó con el primer puesto y se convierte así en la nueva referente de la sommellerie local y en febrero del año próximo viajará a París junto a Valeria Gamper (Mejor Sommelier de Argentina 2019) donde se disputará el título de Mejor Sommelier del Mundo 2023.
Perfil de la ganadora
Andrea Donadío es Top 3 como Mejor Sommelier de la Argentina 2019, egresada CAVE 2011, es docente en CAVE 2022, Cátedra Apreciación Gastronómica.

Fue certificada como Certified Sommelier 2015, Court of Master Sommelier. Co-Creadora de Tinte Vinos, tienda Online y Asesoramiento Gastronómico. Más de 10 años de experiencia en restaurantes como Oporto Almacén y El Baqueano, tuvo varias experiencias en el exterior como Martin Berasategui en País Vasco en 2009 y Michel et Sebastian Bras en Francia en 2012, es capacitadora en aceite de Oliva Oliovita y fue docente de Servicio y bebidas en el IAG – Instituto Argentino de Gastronomía durante 3 años.
El camino de las tres finalistas
Delvis Huck, Alma Cabral y Andrea Donadio llegaron a la final de #SOMARG22 habiendo recorrido un largo camino en el que la formación teórica y práctica ha sido continua.

Las finalistas han llegado hasta este punto tras meses de una intensa preparación, que incluyó viajes de estudio, catas, clases y talleres de diversas disciplinas.
Hoy, el trabajo del sommelier, una profesión que tiene en nuestro país un poco más de 20 años, no se resume solo al servicio en materia de vinos en un restaurante, el mercado demanda conocimientos de destilados y de otras bebidas alcohólicas y productos -como café, chocolates, té-, sobre maridajes y también sobre la identificación a ciegas de perfiles aromáticos. Pero eso no es todo, ya que, a la vez, se espera que los sommeliers sepan de geografía, de comunicación y de aspectos comerciales, y que puedan desempeñarse en bodegas y en turismo. Se trata de un perfil al que, año a año, se le suman nuevas y desafiantes aristas, lo que los convierte en profesionales clave en la difusión de nuestra vitivinicultura, nuestra tierra y nuestras costumbres. Tan relevante es su tarea.
Atendiendo esta realidad, la Asociación Argentina de Sommeliers organiza este concurso y forma sommeliers de clase mundial, siguiendo los más altos estándares internacionales.
Un esfuerzo que lleva adelante desde su fundación hace 21 años y que sin dudas rindió sus frutos, ya que ha logrado posicionar a nuestro país en la escena de la sommellerie mundial.
Así, año a año, la AAS viene subiendo la vara en cuanto a requisitos y exigencias vinculados a #SOMMARG, convirtiendo a la Argentina en un verdadero semillero de sommeliers altamente capacitados, que responden con profesionalismo a las exigencias de un mercado cada vez más competitivo.
