Kenya, la elefanta africana que se encuentra en el Ecoparque de Mendoza, sigue en cuarentena mientras realiza tareas de entrenamiento y espera la renovación del esquema de estudios sanitarios que exige SENASA para su traslado a Brasil. El viaje podría concretarse, finalmente, en los primeros meses de 2025.
Desde el Santuario de Elefantes de Brasil (SEB), ubicado en Mato Grosso, expresaron que, aunque el proceso para llevar a Kenya y a Pupy– el elefante del Ecoparque de Buenos Aires- ha sido largo, están “ansiosos por presentarles su nueva vida, rodeados de vegetación, agua, barro y arena para bañarse”.
“Después de años de dificultades y aislamiento, dos elefantes africanos, Kenya y Pupy, se están preparando para comenzar un nuevo capítulo de sus vidas, uno que ofrezca la posibilidad de conexión, curación y una existencia más natural y plena en el Santuario de Elefantes de Brasil”, señalaron desde el SEB a través de un video compartido en sus redes sociales.
Leandro Fruitos, consejero del Ecoparque por parte de la Fundación Franz Weber, indicó a El Sol que aún no hay fecha confirmada para su traslado, pero estiman que podría realizarse en los próximos meses, dependiendo de la evolución del animal.
“Estimamos que sucederá en los próximos meses. Avanzamos al ritmo de Kenya. Si bien ya están todos los permisos internacionales, resta finalizar los estudios sanitarios y el entrenamiento de acceso y estadía en la caja de transporte”, detalló Fruitos.
El contenedor para el traslado ya se encuentra en Mendoza, pero no será posicionado en el recinto de la elefanta hasta que se completen las tareas sanitarias.
“Ahora Kenya y el equipo humano están 100% dedicados a los estudios sanitarios para obtener el Certificado Veterinario Internacional, que es emitido por SENASA. Cumplido lo anterior, podremos dar lugar al entrenamiento con la caja de transporte”, concluyó Fruitos.
A ese santuario ya fueron trasladados Pocha, quien murió en octubre de 2022, y Guillermina.

Una vida en cautiverio
Kenya tiene 43 años y llegó a Mendoza por canje en 1985 mediante un canje con el zoológico alemán Tierpark Hagenbeck.
“Vivió décadas con una pared de concreto como escenario y un mural de elefante pintado como compañía. Es el único elefante africano del Ecoparque Mendoza. Ya hemos visto un lado amable de Kenya, que parece surgir cuando siente que la escuchan”, contaron desde el SEB.
Y agregaron: “Se ganó la reputación de arrojar piedras y adoptar comportamientos un tanto demostrativos, acciones que probablemente sirvieron como expresiones de frustración y aislamiento. Al observarla es difícil no dejarse encantar por sus magníficas orejas; son grandes y hacen un sonido dramático cuando las sacude. Aunque todavía desconfía de las personas, uno de nuestros cuidadores, Marcos, ha estado trabajando para establecer esta confianza, un paso vital para transportarlo al santuario”.
