Entre las heladas tardías y el granizo, las zonas productivas de Mendoza no logran reponerse de los daños. Varios productores han decidido abandonar las fincas, otros aseguran estar a punto de bajar los brazos y, en el medio, miles de familias devastadas por los desastres generados por las contingencias climáticas.
El panorama con el que amanecieron los lugareños de la zona Este, especialmente de Junín, Rivadavia y San Martín fue desolador: fincas con su producción completamente dañada, con pérdidas que rondan entre el 80 y 100%, casas anegadas, techos rotos, rotura de tanques de agua, árboles caídos y filtraciones de agua.
“Este año la temporada ha sido muy dura por las tormentas”, refirió el vicegobernador de la provincia, Mario Abed, que desde horas muy tempranas se dispuso a recorrer los distritos afectados.
A diferencia de otros temporales, esta vez fueron muchas las familias que vieron afectadas sus viviendas.
De acuerdo con lo reportado por Elba Báez, subdirectora de Desarrollo Social de Rivadavia, en una primera instancia salieron a contabilizar los daños en las viviendas con dos equipos de trabajo.

“En ese primer relevamiento lo que se hizo fue observar la magnitud de los daños y asistir a los damnificados con alimentos no perecederos, nylon y colchones. Además, se repararon varios vidrios rotos registrados en diferentes centros de salud y escuelas”, contó la funcionaria.
“Luego, una vez que se tengan los datos finales, se procederá a brindar una solución estructural de fondo. Realmente fueron muchas las casas afectadas, estimadas en unas 400“, agregó.

¿Volver a empezar?
Si hay algo que caracteriza a los productores y a los trabajadores que forman parte del sector productivo es la tenacidad, la perseverancia y las ganas de volver a empezar. Ellos tienen como leitmotiv que “después de la tormenta, siempre sale el sol”.
Pero esta vez, son varios los trabajadores que ya no repiten esa expresión y que afirman no tener más ganas de seguir remando.
Un claro ejemplo es el de Gregorio Tobares, un contratista que prácticamente se crió en las viñas de su Rivadavia natal y que hoy, por quinta vez en un año, vio como la producción se perdió por completo.
“Veníamos mal por las diferentes heladas que se generaron en septiembre pasado, y con esto nos terminamos de fundir. Todo quedó destruido. Es muy triste ver a las familias abrazadas y llorando. Se perdió el trabajo de años”, comentó Tobares, que reside y trabaja en Los Campamentos, uno de los distritos más afectados de Rivadavia.
Pensando hacia adelante, el contratista manifestó: “No sabemos lo que vamos a hacer, ya que este temporal nos dejó sin nada este año y el próximo también. Las pérdidas registradas rondan el 100%”.

“Esto te da ganas de bajar los brazos. Hemos sido muy golpeados y lamentablemente tenemos que tomar decisiones para saber qué hacer en los próximos meses”, dijo resignado y contó que entre los pasos a seguir es pedirle a su hija que abandone sus estudios universitarios porque no puede afrontar los costos.
Tobares tiene una hija cursando la carrera de Veterinaria en Río Cuarto, Córdoba. Si bien el año pasado hizo un esfuerzo enorme para poder sostener los gastos, esta vez, ya es imposible.
“Es duro, es triste para un padre decirle a su hija que no podrá seguir estudiando, pero no tengo alternativas. No puedo seguir pagándole un alquiler. Nuestra situación es insostenible porque los contratistas de viña trabajamos a porcentaje y con este temporal nos quedamos sin. Sólo disponemos de una mensualidad que es de $47.000, porque trabaja la familia completa en 10 hectáreas”, explicó.
Finalmente, contó que han tenido que empezar a vender algunos objetos de valor para poder afrontar el presente.
Las consecuencias de la tormenta en la Educación
Algo que salió a flote a partir de las severas tormentas, son las consecuencias directas sobre las escuelas de la zona. Según refirieron algunos docentes, se está observando mucho ausentismo en las aulas por no contar con recursos para asistir a clases.
Ante esto, el intendente de Junín, Héctor Ruiz, aseguró que “en estos días se les dará a las escuelas una serie de materiales que no llegaron en tiempo y forma, pero que fueron licitados y asignados”.
“Les pedimos paciencia a los directivos y docentes y les aseguramos que el material estará, por lo que no hay posibilidades de que los chicos no asistan a clases”, agregó.
Por otro lado, la subdirectora de Desarrollo Social de Rivadavia, Elba Báez manifestó que se está dando un fenómeno en ese departamento que podría agravarse en el tiempo y es que “a raíz de que muchas fincas están siendo abandonadas por los dueños, los trabajadores emigran en busca de otro trabajo a otra región y eso hace que los chicos sean cambiados de escuelas”.
Y concluyó: “No hay deserción, pero sí migración por falta de oportunidades laborales”.
