El padre Juan Galiotti, de la vicaría de San Cayetano, en Godoy Cruz, marcha y reza para que se restaure la seguridad en Mendoza y para que el Poder Judicial le garantice a los ciudadanos justicia mediante la aplicación de las leyes. El cura es humilde y coherente. No quiere mucha prensa y tampoco tiene aspiraciones políticas. Su sinceridad y conciencia social son dignas de ser escuchadas por parte de la realidad de los hombres comunes que padecen las actuales condiciones de inseguridad.
Juan Galiotti saltó a la escena pública cuando lideró una marcha con los feligreses del barrio Bancario de Godoy Cruz en repudio del asesinato de Laura Abonassar, quien fuera fusilada semanas atrás por ladrones que le robaron el auto. Hoy, el sacerdote está posicionado como un referente social contra la inseguridad junto a Alejandro Gil, viudo de Laura. Ambos, el fin de semana, coincidieron en una marcha por las calles del barrio Bancario en reclamo de medidas de seguridad ciertas por parte del Gobierno que permitan a la ciudadanía vivir sin sobresaltos.
DELINCUENTE A MANO. La actividad parroquial le da a Galiotti la posibilidad de tener un roce con la cotidianeidad de sus feligreses y saber de primera mano en el temor en el que viven por el avance de la delincuencia.“ Uno ve cómo la delincuencia ha tomado la calle por su cuenta. La marcha que hicimos no fue sólo por lo de Abonassar, sino por la inseguridad que hay en toda la provincia (ver aparte).
La delincuencia ha tomado carta de ciudadanía en nuestras calles y también en nuestras casas, porque no hay rejas que aguanten”, destaca, muy molesto, el sacerdote, quien, a partir de las marchas, ha visto que algo se está haciendo. “Aquí en el barrio se ve que patrullan más pero sabemos que esto también es producto de las marchas, que seguramente también influyeron en la forma de expresarse del gobernador”, afirma el cura.
COBOS. El primero de mayo, el sacerdote escuchó muy atento el último discurso de Cobos ante la Asamblea Legislativa. “Fue muy bueno el discurso en cuanto a la seguridad, parece que el gobernador ha tomado el toro por las astas. No me parecieron buenas las declaraciones críticas de algunos políticos que quieren hacer politiquería”, afirma. En la paz de su despacho, el párroco continúa explicando.
“Creo que el gobernador ha sintonizado con el pueblo y se ha puesto más realista. Yo no quiero hacer declaraciones políticas porque no quiero hacer política. No soy político. Lo que he hecho, es a partir de lo que la gente me cuenta y yo quiero poner mi granito de arena para que se logre la seguridad que andamos anhelando todos y se acaben la angustia y el miedo con el que se transita a toda hora del día”, asegura, humilde, el hombre.
REZO POR VOS. Para este vicario, la inseguridad también es responsabilidad de la Justicia. “El problema está en que los jueces, en lugar de interpretar tal como dice la letra del código de procedimiento, hacen una interpretación subjetiva, personal. Entonces, sucede lo que está pasando y por esa interpretación subjetiva dejan salir tantos delincuentes. Es por eso que está en la mente de la gente que los delincuentes entran por una puerta y salen por la otra”, analiza el servidor de Dios. Si bien está molesto por todo esto, él reza.
“San Cayetano fue asaltado y torturado. Por eso yo le pido al santo que interceda ante el Poder Judicial, para que los jueces, velando por la gente de bien que se gana el pan con el sudor de la frente, sea tenida en cuenta y se busque la paz. Que a los delincuentes se les apliquen las leyes, que están para eso”, manifiesta el párroco.
