Productores vitivinícolas del Este mendocino y horticultores de distintos puntos de la provincia realizaron este martes un caravanazo hasta la Legislatura para visibilizar la crisis del sector, atravesado por el bajo precio de la uva y la falta de políticas de apoyo.

La protesta incluyó camionetas y autos con banderas y carteles, y la entrega de cajones de uva y verduras en la peatonal como gesto simbólico del reclamo.

La caravana partió desde Costa Canal Montecaseros y recorrió el centro de la ciudad entre bocinazos y consignas. Los productores denunciaron que el costo de producir un kilo de uva supera los 400 pesos, mientras que el precio de venta ronda los 200, una ecuación que vuelve inviable la actividad. El escenario, sostienen, se agrava por la caída del consumo y la presión impositiva, sin mecanismos de compensación efectivos.

Ángel Castro, productor del Este, explicó a El Sol: “Somos el séptimo productor mundial de vino y estamos en el lugar 12 de exportaciones; evidentemente hay que exportar más, pero eso no lo hace sólo el productor desde el viñedo, es una política de Estado. Necesitamos políticas claras con la vitivinicultura. Lo hablamos con el ministro de Producción, pero seguimos esperando”. Luego agregó: “El precio de la uva es por oferta y demanda. En todos lados del mundo el Estado es una suerte de mediador, no de regulador, pero sí de poner pautas claras. Bueno, esto hoy en Mendoza no existe”.

Por su parte, otro de los productores, Luis Cañas, aseguró que “el precio es tan bajo que no conviene cosecharla” y habló del alcance de la crisis vitívinicola.

“Esto afecta directamente a 17 mil productores. A eso le tenes que sumar el derrame, porque si vos no podes levantar la cosecha, el aparato comercial de las zonas rurales no funciona”, señaló.

El reclamo se extendió a los productores hortícolas, que enfrentan problemas similares de rentabilidad. Una productora señaló: “La situación es la misma que la de los viñateros: no tenemos precio y con las contingencias climáticas es peor. En el seguro agrícola no todos podemos inscribirnos”. Los manifestantes pidieron medidas concretas para garantizar precios justos y acompañamiento estatal sostenido.

El conflicto se da en paralelo a la última proyección del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), que estimó para la cosecha 2026 una producción de 13.450.000 quintales en Mendoza, un 9% menos que en 2025.

El relevamiento, realizado al 3 de febrero con un margen de incertidumbre del 5%, indica que los viñedos presentan un muy buen estado sanitario, aunque la merma en el volumen vuelve a poner en foco la fragilidad del esquema productivo y la falta de coordinación entre productores, bodegas y Estado, un problema que el sector ya define como social además de económico.