La Subdelegación de Aguas del río Mendoza, perteneciente al Departamento General de Irrigación (DGI), anunció que a partir de este lunes incrementará el caudal de agua liberado desde el dique Potrerillos. Esta medida se implementará hasta el sábado con el objetivo de satisfacer la demanda de riego en la cuenca del río Mendoza, aumentando en 10 metros cúbicos por segundo el caudal habitual.
En tal sentido, las autoridades advirtieron sobre los riesgos asociados a este aumento de caudal e hicieron hincapié en la prohibición de bañarse en los cauces. La ley provincial 8784 sanciona el uso indebido de estas aguas y establece penas que incluyen trabajo comunitario para quienes se bañen en canales de riego, represas, diques derivadores u otras obras hidráulicas.
El ajuste es necesario debido a que la erogación máxima desde Álvarez Condarco, limitada a 68 metros cúbicos por segundo, resulta insuficiente para las necesidades actuales. Por esta razón, se abrirá la válvula de chorro hueco ubicada en la base de la presa Potrerillos.
El organismo encabezado por Sergio Marinelli, aclaró que esta acción no responde a una limpieza del dique, sino a una operación estrictamente técnica orientada a garantizar el suministro hídrico para riego.
“Este sistema tiene una limitante de 68 metros cúbicos por segundo. Sin embargo, cuando necesitamos liberar más agua, utilizamos la válvula de chorro hueco o de riego ubicada en la represa. Esto genera que, en el tramo entre la represa Potrerillos y la descarga de Álvarez Condarco, el caudal aumente en aproximadamente 10 metros cúbicos por segundo”, explicó Carlos Sánchez, Jefe de Distribución del río Mendoza.
“Este incremento del caudal no solo representa un mayor riesgo en el tramo del río, sino que también afecta nuestros sistemas de canales, que tendrán más dotaciones de agua, lo cual constituye un peligro para la población”, subrayó Sánchez.
Por último, el directivo señaló que el 2024 cerrará como un “año medio” en términos hidrológicos, lejos de los indicadores del 2023. “El año pasado tuvimos un caudal de agua muy abundante, lo que nos obligó a realizar erogaciones para descomprimir los ríos. Este año, la situación es diferente”, concluyó.
