Comenzaron a sentirse los primeros fríos en Mendoza y la preocupación se agudiza en el Comedor Horneritos, ubicado en Las Heras. Gabriela Carmona, al frente de este espacio solidario desde hace cinco años, lucha por sostener un plato de comida para casi mil personas, entre ellas, una gran cantidad de adultos mayores.

En la actualidad, la institución se enfrenta a la escalada de costos y lo que más llama la atención, y no es más que un reflejo de la compleja situación económica, es la alta presencia de adultos, muchos de ellos con trabajo y, en particular, de adultos mayores que no logran subsistir con sus jubilaciones.

No se trata de personas sin trabajo, sino de familias y jubilados cuyos ingresos son insuficientes para cubrir las necesidades básicas, especialmente el acceso a una alimentación adecuada. Se trata de personas que no llega con los recursos para afrontar la situación”, explicó a El Sol, Gabriela.

Una olla que cuesta sostener

No hay dudas que este comedor se ha convertido en un pilar fundamental para estas familias, pero para poder seguir activo necesita la ayuda de los mendocinos.

La lista de necesidades es amplia y urgente: alimentos no perecederos de todo tipo, carne, pollo y verdura. “Todo es muy bienvenido”, remarcó Gabriela.

Además de los alimentos, los costos operativos se han disparado, complejizando aún más la tarea diaria.

El flete para ir a buscar y trasladar las donaciones o las compras ronda los 45 mil pesos por hora. A esto se suma el exorbitante precio de la garrafa de gas, que alcanza los 60 mil pesos el tubo, y el valor de la leña, combustible principal para cocinar las grandes ollas que alimentan a la comunidad.

Cómo colaborar y dar una mano

Frente a este panorama, Gabriela Carmona apeló a la solidaridad de la sociedad mendocina. Quienes deseen colaborar con dinero pueden hacerlo a través del alias Juntos.Horneritos (a nombre de Emilce Aguirre) o Comedor.Horneritos (a nombre de Gabriela Carmona).

Cada aporte, por pequeño que parezca, es crucial para garantizar que las ollas de Horneritos sigan humeando y que nadie se quede sin su plato de comida en esta temporada otoñal.