El terremoto que ocurrió este miércoles en Chile y que sacudió fuertemente a la provincia, puso en evidencia las fallas del sistema de contingencia local, pero además surge otra preocupación y un interrogante: ¿Mendoza está preparada financieramente para asistir a víctimas en caso de una catástrofe?

A pesar que la provincia está en una zona sísmica y que corre riesgo de movimientos telúricos, en el presupuesto local no hay una partida extraordinaria que se destine para una contingencia de este tipo. Si bien se destina un monto para Defensa Civil, no existe un fondo específico para catástrofes que permita contar con los recursos suficientes para asistir a las víctimas. 

“La capacidad de respuesta del Estado es limitada”

Sobre esto opinó el senador radical, Sergio Moralejo, que aseguró que en la actualidad, “la capacidad de respuesta del Estado es limitada porque hoy la provincia tiene dificultades financieras”. Si bien está la posibilidad de realizar readecuaciones presupuestarias y de reasignar partidas, el problema es que Mendoza atraviesa una fuerte crisis financiera, por lo que le resultaría complicado asistir en lo inmediato con sus recursos a víctimas. Además el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) debería ser el que resuelva el problema habitacional pero tampoco cuenta con los recursos necesarios.

“No tiene disponibilidad para enfrentar la cuestión de fondo”, añadió.

“Estaría bueno tener un fondo destinado a la posibilidad de una contingencia, al menos una reserva para la contingencia inicial, desde ese punto de vista estoy de acuerdo”, sostuvo Moralejo. Sin embargo en caso de incluir una partida para estas situaciones de emergencia, surge otro inconveniente y es que no “hay una disciplina presupuestaria”. Por ejemplo se aprueba una pauta de gastos con aumentos de sueldo superiores a la inflación prevista. Para que el fondo funcionara el presupuesto debe ser acorde a la realidad y cumplirse efectivamente.

Esta mañana Marcelo Dapás (Defensa Civil), se refirió a esta situación, sin embargo no supo precisar números ni recursos. “Está todo lo que tiene la provincia a disposición de la emergencia, toda la infraestructura que tiene le Gobierno”. Sin embargo sus dichos dejaron más dudas que certezas. Desde el Ministerio de Desarrollo Social aclararon que no cuenta con una partida específica para una contingencia de este tipo, sino que eso es una potestad del gobernador que puede reasignar partidas o declarar la emergencia. Desde la cartera que conduce Cristian Bassín, informaron que cuentan con un depósito de emergencia en Las Heras con 1.500 m2 para almacenar mercadería, grupo electrógeno y capacidad operativa. 

Sin embargo Moralejo indicó que el presupuesto de Defensa Civil es de 43.500 millones de pesos, de los cuales, 40 millones de pesos se destinan a personal. A eso hay que sumarle un 25% de incremento salarial, por lo que el dinero total con el que cuentan rondaría en los 53 millones de pesos.

También el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Tanús, coincidió con el legislador radical y consideró que sería una “buena medida tener un fondo para catástrofes”. Lo cierto es que ante la ausencia de ese dinero de asistencia, en caso de una contingencia de magnitud como la de Chile, la provincia debería recurrir a la asistencia nacional. Otra de las opciones sería aprobar un endeudamiento para la emergencia, pero eso llevaría más tiempo y la respuesta ante la catástrofe no sería inmediata.

De todas maneras Tanús afirmó que hay alternativas y recordó que en el terremoto del 85, el entonces gobernador, Santiago Llaver, creó por decreto un comité de reconstrucción y un comité nacional. Otro ejemplo se dio en el gobierno de Celso Jaque, que en medio de la propagación del virus de la Gripe A, dictó la emergencia sanitaria por decreto, lo que le permitió una máquina para identificar la enfermedad.

Por otra parte el legislador del oficialismo busca impulsar que el Código de construcción sismorresitente que se aprobó en 1987 se aplique por ley en toda la provincia. Esto, porque según consideró, “los edificios de Mendoza reaccionaron muy bien”. Si bien el Gobierno aplica este código en la ejecución de la obra pública, cada municipio tiene reglamentaciones diferentes para la aplicación.  

El Notti no está preparado

La preocupación crece aún más teniendo en cuenta la situación que atraviesan los hospitales y la deuda que mantienen con los proveedores. Hace unos días cuando los profesionales del Notti denunciaron la crisis financiera que atraviesa el hospital, la jefa de nutrición, Elena Moya aseguró que-en caso de una catástrofe- el hospital “no puede socorrer a ningún posible paciente”.