Kuala Lumpur, Malasia, será escenario, del 9 al 18 de diciembre, de una reunión global donde 207 investigadores de todo el mundo trazarán la hoja de ruta del Séptimo Informe de Evaluación del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).
Juan Rivera, el investigador que se desempeña en la sede del Conicet de Mendoza y ha emergido como un referente en el estudio de la variabilidad y el cambio climático en la región de los Andes centrales, aportará una vez más sus conocimientos y los estudios que viene haciendo en la región.
En una entrevista con El Sol, el científico, que fue seleccionado entre más de 2.200 investigadores para este estudio, habló sobre las consecuencias del cambio climático y explicó que la alarma es generalizada en los países andinos con respecto a la sequía.
“Existen problemáticas comunes para los países andinos en relación con la disponibilidad de recursos hídricos, el retroceso de los glaciares y el incremento en la frecuencia y severidad de eventos hidroclimáticos extremos”, señaló.

El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) fue creado en 1988 para facilitar evaluaciones integrales del estado de los conocimientos científicos, técnicos y socioeconómicos sobre el cambio climático, sus causas, posibles repercusiones y estrategias de respuesta.
En 2021, el IPCC reveló que las emisiones de gases de efecto invernadero son responsables del calentamiento del planeta en un 1,1 °C desde 1850-1900 hasta la actualidad. Se alertó que la temperatura media de la Tierra podría agravarse en los próximos 20 años, atravesando el umbral de 1,5 ºC, con más olas de calor, estaciones cálidas más largas y las frías más cortas, lo que tendría severas consecuencias en la salud y la agricultura.
¿Qué vas a ir a hacer en Malasia? ¿Cómo lograste ser parte de esta reunión?
Vamos a trazar la hoja de ruta del Séptimo Informe de Evaluación del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), el cual consistirá en distintos informes: uno sobre las bases científicas físicas, otro sobre impactos, adaptación y vulnerabilidad, y un tercero sobre la mitigación del cambio climático.
Con base en estos tres documentos, se elaborará un informe de síntesis que condensará los principales resultados de la evaluación. Tenemos que definir la estructura de estos análisis, que tendrá que pasar por una instancia de aprobación de los gobiernos en la primera mitad de 2025.
Para ser parte de esta reunión, se postularon alrededor de 2.200 científicos de todo el mundo y fueron seleccionados únicamente 207 investigadores, tratando de balancear la representación geográfica, el género, la experiencia en el IPCC y el nexo con tomadores de decisión.
Para esta reunión fueron seleccionados 36 investigadores de Latinoamérica, 5 de los cuales somos de Argentina. Los investigadores del Conicet Mendoza tienen presencia en informes del IPCC desde hace varios años, y esta reunión no es la excepción, dado que somos dos investigadores (del IANIGLA y del INCIHUSA) los que viajamos a Malasia.
Esto destaca que somos una plaza fuerte a nivel científico en lo que respecta a profesionales vinculados al estudio del cambio climático.
¿Qué información llevás de Mendoza y cuáles son los problemas comunes que los países advierten?
En las últimas semanas, estuvimos reunidos con otros colegas de Latinoamérica tratando de definir líneas de investigación que fueran relevantes para la región y que tendrían que considerarse en el Séptimo Informe de Evaluación. Por ejemplo, existen problemáticas comunes para los países andinos en relación con la disponibilidad de recursos hídricos, el retroceso de los glaciares y el incremento en la frecuencia y severidad de eventos hidroclimáticos extremos.

Muchos fenómenos extremos coexisten en tiempo y espacio (por ejemplo, sequías y olas de calor), lo cual amplifica los impactos del cambio climático. Es necesario profundizar qué va a pasar con la Amazonía, dado que muchas proyecciones futuras indican un colapso que podría dejar al planeta sin su famoso pulmón.
Esto no solo afectaría la captura de dióxido de carbono, sino que además impactaría el transporte de humedad hacia el centro y norte de Argentina, en un escenario que podría alterar drásticamente los patrones de precipitación a escala regional.
Respecto al Informe de Evaluación anterior, ¿qué modificaciones habrá? ¿El panorama sigue siendo alarmante?
Dudo que el mensaje de fondo vaya a cambiar, dado que el rol de las actividades humanas es el principal motor detrás del cambio climático, pero creo que podemos ser más precisos en otros aspectos para los cuales existe una mayor incertidumbre, así como también abordar temas para los cuales en el informe anterior había información científica limitada.
También creo que habrá varios cambios tanto en estructura como en forma de llevarlo a cabo. En particular, lo que hace 10 años se consideraba un futuro pesimista en materia climática es la realidad actual. Esto responde a la falta de compromisos de los países para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, lo cual también generó que los escenarios más optimistas estén al límite de desaparecer.
