Un equipo de especialistas del Conicet concluyó que la civilización inca se extendió más al sur de lo que se creía, abarcando territorios 150 kilómetros más allá del río Mendoza. Los resultados de la investigación, que se dieron a conocer este martes, surgieron tras analizar al menos 40 conjuntos de estructuras descubiertas en el Área Natural Protegida Laguna del Diamante, que constituyen un paisaje sagrado.
Víctor Durán, quien lideró la investigación junto a Sol Zárate Bernardi, afirmó a El Sol: “En 2022 habíamos registrado restos arqueológicos —antiguos refugios, cerámica, arte rupestre, entre otros— que nos hacían pensar que los incas habían construido un paisaje sagrado. Ahora podemos confirmarlo, y además determinar que este paisaje marcaba el límite meridional del Tawantinsuyu (el imperio inca)”.

Agregó: “Desde 2022 a 2024 hemos descubierto y estudiado más de 40 conjuntos de estructuras con características incaicas, lo que nos permite afirmar lo que antes solo se sospechaba”.
¿Hasta dónde se creía que llegaba el dominio incaico?
Lo novedoso de este descubrimiento es que, además de confirmar la presencia inca en esta región, se identificaron más de cuarenta estructuras que formaban parte de un paisaje ceremonial vinculado al volcán Maipo y la Laguna del Diamante.
El estudio fue liderado por investigadores del Conicet en colaboración con la Dirección de Áreas Protegidas de Mendoza y con el apoyo de la Fundación Williams y la Estancia El Sosneado de SOMINAR. El proyecto también cuenta con la participación de expertos de la UNCuyo, la Universidad Nacional de La Plata y universidades extranjeras.

Durán detalló que, previamente, se creía que el dominio incaico se limitaba al Valle de Uspallata y al río Mendoza, basándose en la presencia de tambos y el Camino del Inca. Sin embargo, los recientes hallazgos en la Laguna del Diamante sugieren que este límite podría extenderse hasta el río Diamante, en su cuenca superior.
“En 2020, encontramos marcas de rayos en varias rocas, lo que indicaba que para los incas ese lugar era una huaca (lugar sagrado). Luego, en 2022, descubrimos dos grandes conjuntos arquitectónicos, gracias a especialistas chilenos que nos alertaron tras observar imágenes satelitales”, enumeró Durán.
¿Qué significan estas estructuras?
Entre las estructuras descubiertas se encuentran observatorios astronómicos, muros de más de 200 metros, caminos ceremoniales y geoglifos. Estos últimos son figuras dibujadas en el suelo con piedras, muchas de ellas vinculadas a sitios de arquitectura monumental en el área de la caldera del Diamante.

Por su parte, Zárate Bernardi destacó que los hallazgos demuestran un proceso de sacralización del paisaje dominado por el volcán Maipo y la Laguna del Diamante. Además, sugieren que el Estado inca controlaba estos territorios de altura para mantener una red de intercambio especializado entre el Valle Central chileno y los valles orientales. “La construcción de estas estructuras en la laguna fue realizada por personas provenientes del centro administrativo de la región, ubicado en lo que hoy es Santiago de Chile”, afirmó la especialista.

La investigación también sugiere la participación de mitimaes —grupos trasladados por los incas desde otras regiones— en la creación de este paisaje ceremonial. Los resultados de estos estudios serán publicados en una revista científica chilena, con la colaboración de arqueólogos trasandinos.
Finalmente, Durán subrayó la relevancia de estos hallazgos para entender las estrategias de dominación incaica, que no solo se basaban en la fuerza, sino también en la religión y el convencimiento. “Este descubrimiento nos ofrece una nueva visión sobre el modo de vida de los incas y su relación con el entorno, lo que enriquece nuestra comprensión del pasado prehispánico de la región”, concluyó.
