Foto: El Sol.

Buscando motivación para levantarse cada mañana; así empezó el acto solidario de Gloria Cabrera. A sus 71 años, la mujer se para todas las tardes en Avellaneda y Yatay de Guaymallén para limpiar vidrios, y con ese dinero, ayudar a gente en situación de calle.

Como una actividad que, asegura, ya es parte de su vida, cerca de las 18 llega hasta la zona, permanece algunas horas, y con la plata que recolecta al limpiar los vidrios de los vehículos que pasan por allí, luego compra productos que reparte entre quienes más lo necesitan.

Veía mucha gente necesitada, revolviendo la basura. Ahí fue que pensé en hacer algo para ayudar. Estaba almorzando y me pregunté: ¿Por qué no limpio vidrios? Tengo una salud perfecta, cómo no le voy a agradecer a Dios“, contó Gloria en diálogo con El Sol.

Desde su casa, Gloria con los elementos que utiliza para limpiar los vidrios de los vehículos que transitan la zona. Foto: El Sol.

De esta forma, el 22 de febrero de 2024 fue su primer día. Más de un año después, la mujer sigue en la misma esquina y con la misma labor. Labor que un principio, confiesa, no fue nada fácil.

En los inicios mi cuerpo me pasaba factura, pero yo seguí. Mis vecinos cuando empecé me decían que ellos me prestaban plata, pero les expliqué que no es porque yo lo necesite, es para ayudar al otro“, aseguró.

No estoy muchas horas porque también tengo una perrita que está viejita y que necesita mucho de mí. Primero me cuido yo, obviamente, para poder ayudar“, sumó.

Mirar, pensar y actuar por el otro

Gloria, quien es psicóloga social, comentó que el colaborar con el otro es algo que hace desde muy chica y que, garantiza, quiere hacer durante el resto de su vida. Además, expresó que es lo que le permite tener un motivo para levantarse por las mañanas y agradeció la generosidad de aquellos que transitan la zona a diario.

Uno llega a esta edad y muchas veces no sabe para qué levantarse. Por eso está bueno que sepan que podemos ayudar. Es una pasión para mí, me encanta ayudar, me hace feliz. Me da motivación todas las mañanas“, aportó.

En cuanto al dinero que recolecta, la mujer de 71 años comentó que recibe $2.000, $5.000 o hasta $10.000 por auto. Con aquello que junta, luego compra alimentos o algún elemento que observa que la gente puede necesitar.

“La gente es maravillosa, es generosa. Me dicen cosas muy lindas cuando me ven ahí. Me comentan que me admiran por lo que hago, teniendo en cuenta mi edad“, comentó la mujer.

“Voluntad, constancia y alegría”

Tras asegurar que las necesidades de la sociedad son cada vez mayores, Gloria invitó a los mendocinos a colaborar con el otro, y también, destacó la importancia de mantener el optimismo pese a las dificultades que pueda presentar la vida.

Hay que ponerle voluntad, constancia y alegría a la vida. Yo estoy todo el tiempo riendo, pero no porque finja, sino porque realmente me da mucha alegría hacer lo que hago“, afirmó.

Actualmente, la mujer es reconocida, y además muy querida, por los vecinos de Guaymallén, y con sus elementos de limpieza en mano, promete seguir ayudando al otro hasta que “Dios se lo permita”.

Voy a hacer esto hasta el día que me vaya. Es lo que planeo si Dios me sigue dando salud“, concluyó.