En Mendoza existen alrededor de 600 residencias para adultos mayores registradas, pero apenas el 30% cuenta con habilitación definitiva, de acuerdo con datos de la Dirección de Adultos Mayores. Desde el organismo provincial reconocieron que actualmente hay “más geriátricos en proceso de habilitación que habilitados”.
La situación volvió a quedar bajo la lupa luego del caso del geriátrico clandestino detectado en Las Heras, donde un hombre de 79 años murió luego de un corte de energía eléctrica. El establecimiento funcionaba como residencia para adultos mayores, pero no contaba con habilitación municipal ni autorización sanitaria.
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Tras el operativo, nueve adultos mayores fueron reubicados con sus familias y el inmueble quedó en condiciones de ser clausurado. Desde el municipio confirmaron que el lugar figuraba únicamente como una vivienda particular y que no existía ningún expediente de habilitación comercial.
El episodio encendió nuevamente la discusión sobre el funcionamiento de estos espacios y sobre las dificultades que enfrentan aquellos establecimientos que buscan regularizarse.
Habilitaciones que demoran años
Para que una residencia de larga estadía pueda funcionar legalmente en Mendoza debe cumplir con dos habilitaciones obligatorias: una comercial, otorgada por el municipio donde está ubicado el establecimiento, y otra sanitaria, emitida por el Ministerio de Salud.
La autorización sanitaria implica controles sobre la infraestructura, las condiciones edilicias, la seguridad, la presencia de profesionales y la capacidad de atención a los adultos mayores.
Desde el sector privado aseguraron que el problema no está en la necesidad de los controles, sino en la duración y complejidad del proceso.
“Es un proceso largo y con muchas etapas. Pasás por Municipio, Ministerio de Salud, Bomberos, habilitación comercial y habilitación sanitaria. Cada uno pide planos, seguros y profesionales a cargo. Si falta un papel, se frena todo”, explicaron Melanie Tejada y Federico Cabrera, propietarios de Residencia Alba.
Según detallaron, la habilitación puede demorar entre 6 y 12 meses, aunque en algunos casos la autorización sanitaria definitiva puede extenderse hasta dos o tres años.
Los principales obstáculos que identifican son:
- Demoras administrativas: la cantidad de organismos intervinientes genera que cada observación pueda retrasar el expediente.
- Elevada inversión inicial: el establecimiento debe estar preparado antes de comenzar a recibir residentes, con infraestructura adaptada, cocina, enfermería, sistemas contra incendios y equipamiento obligatorio.
- Falta de personal especializado: contar con director médico, enfermeros y cuidadores matriculados es uno de los requisitos indispensables.
“Hay más residencias en trámite que habilitadas”
El director de Adultos Mayores, Lucas Luppo, confirmó que la situación es una de las principales problemáticas del sector.
“Hay más geriátricos que están en proceso de habilitación que los que están habilitados”, admitió en diálogo con El Sol.
El funcionario explicó que la demanda seguirá aumentando por un cambio demográfico: una menor tasa de natalidad y una mayor expectativa de vida generan una necesidad creciente de espacios de cuidado permanente.
“La demanda cada vez va a ser mayor y la oferta se va a ir adaptando a esa demanda”, señaló Luppo.
Sin embargo, el funcionario aclaró que el acceso a estos servicios también está condicionado por los costos.
El desafío: evitar la clandestinidad
El crecimiento de la demanda de residencias para adultos mayores plantea un desafío para Mendoza, aumentar la oferta sin permitir que establecimientos sin autorización funcionen por fuera del sistema.
Para los empresarios del rubro, la clandestinidad no sólo representa un riesgo para los residentes, sino que también afecta a quienes invierten en cumplir las normas.
“Han habido situaciones no aceptadas en algunos supuestos geriátricos en Mendoza y eso nos mancha el nombre”, señalaron desde Residencia Alba.
El caso de Las Heras volvió a poner el foco sobre una problemática que combina dos realidades. La necesidad social que crece año tras año y un sistema de habilitación que, para muchos, avanza demasiado lento.
Los costos del servicio
El precio de una residencia privada en Mendoza varía según la cantidad de servicios incluidos. Actualmente, los valores parten de aproximadamente $900.000 y pueden superar los $2,5 millones mensuales.
Las residencias con atención completa, enfermería permanente, médicos, actividades recreativas, kinesiología y otros servicios pueden superar ampliamente el millón de pesos por mes.
Desde la Dirección de Adultos Mayores indicaron que muchas familias utilizan como referencia una jubilación más una pensión para afrontar el costo, aunque en numerosos casos deben sumar aportes de hijos u otros familiares.
El perfil de quienes ingresan también está definido, son principalmente personas que necesitan asistencia permanente, en su mayoría mujeres mayores de 75 años.
La lista de requisitos para habilitar
El camino para obtener la habilitación incluye una extensa documentación y controles específicos.
Entre los requisitos principales se encuentran:
- Solicitud de habilitación y pago del arancel correspondiente.
- Escritura, contrato de alquiler o comodato del inmueble.
- Habilitación municipal.
- Designación de director técnico con matrícula vigente.
- Nómina de profesionales y personal de apoyo.
- Programas de actividades sociales y recreativas.
- Planos aprobados del establecimiento.
- Sistema contra incendios y certificados de seguridad.
- Documentación sobre residuos patogénicos.
- Certificados de desinfección, limpieza de tanques y convenios de emergencia.
Desde el sector plantean que los controles deben mantenerse porque involucran a una población vulnerable, pero reclaman herramientas que agilicen los procesos.
“Los requisitos son necesarios porque hablamos de la salud y seguridad de personas mayores. Lo que ayudaría sería digitalizar más los trámites y tener una ventanilla única donde te guíen paso a paso”, explicaron.
