Los empleados de viñas y bodegas nucleados en la Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (FOEVA) realizarán una medida de fuerza, luego de un nuevo fracaso de la paritaria este viernes. Todo contextualizado en un análisis de Bodegas de Argentinas sobre los puntos de la reforma laboral que podrían ser incluidos en una futura negociación por un nuevo convenio que se adapte a la reforma laboral, en plena crisis del sector.
La alta conflictividad de las paritarias anticipa una tensión particular para alcanzar esos acuerdos. El gremio descree de los beneficios que esa iniciativa pueda tener para los trabajadores.
Una nueva paritaria trabada
La conversaciones habían fracasado en marzo y este mes, cuando se buscaba definir el incremento para el próximo semestre, nuevamente las partes no llegaron a un acuerdo.
La negociación para los próximos 6 meses comenzó el mes pasado con una primera reunión virtual entre los representantes sindicales, los empresarios nucleados en las distintas cámaras y la Secretaría de Trabajo de la Nación.
En esa oportunidad, la propuesta fue un incremento mensual de 1,3% para los meses desde septiembre hasta febrero de 2027, que le correspondía a los dos convenios, tanto para los trabajadores de la viña como los obreros de bodega.
El gremio puso sobre la mesa un piso de aumento del 2,5%, mientras que la pauta oficial de la Secretaría de Trabajo fue de 1,7%.
Rechazada esa primera oferta, la segunda charla incluyó una propuesta de 1,4% para todos los meses y para los dos tipos de empleados. También fue rechazada.
Este viernes, la oferta incluyó una separación por convenio. A los obreros de bodega les propusieron un incremento de 1,5% mensual y a los de viña un 1,3%. El sindicato consideró la oferta como “paupérrima” y realizará asambleas en los lugares de trabajo para dar a conocer el estado de las negociaciones.
La idea de modificar el convenio es vista de reojo
Mientras tanto, desde Bodegas de Argentina, la principal cámara empresaria del sector y una de las entidades partícipes de la paritaria, están analizando la posibilidad de proponer una reforma de los dos convenios laborales para adaptarlos a las nuevas normativas aprobadas en el marco de la reforma laboral. Por ejemplo, el banco de horas y la flexibilización de roles.
La iniciativa está en análisis y, por ahora, no hay consenso empresario sobre los puntos que propondrían de cara a la redacción específica del nuevo convenio. Tampoco está definido cuándo se trataría. Desde el sector sindical están de acuerdo con que hay una necesidad de reformarlo, pero desconfían en la posibilidad de que se abra en este momento esa instancia de negociación.
Abraham Pereira, actor sindical de FOEVA, aclaró que la negociación por ahora “no es viable”. Pero sí se mostró conforme con modificar los regímenes e incluir algunas propuestas que han avanzado en negociaciones pasadas por el convenio.
Por ejemplo, desde Bodegas de Argentina consideran que el convenio es rígido respecto a las tipologías de roles y buscan flexibilizarlo para que un trabajador pueda abarcar más de una tarea dentro del proceso productivo.
En ese sentido, el sindicato ve necesario eliminar la categoría de trabajador básico porque entienden que es lo más acorde operativamente, ya que actualmente ningún empleado ingresa sin roles específicos, por lo que a la mayoría le correspondería un escalafón que implicaría una erogación superior para el empleador. “Cuando vean el costo que tiene se van a echar para atrás”, expresó Pereira.
Sobre el banco de horas, algo que el empresariado ve muy positivo aplicar por el alto perfil estacional de la industria (permitiría distribuir en varios meses las horas extra que se hacen durante la época de vendimia), el gremialista señaló que lo considera “viable”, pero que no se puede implementar sin la aceptación del empleado.
