La Coordinación Argentina puso en marcha un operativo de refuerzo en el Sistema Integrado Cristo Redentor para enfrentar el regreso masivo de viajeros mendocinos que pasaron el fin de semana largo en Chile.

El foco está puesto en el complejo Roque Carranza de Horcones, donde se realizará el control migratorio y aduanero del lado argentino. La meta es evitar que se repitan las demoras de hasta tres horas registradas en la salida hacia el país vecino del pasado jueves, cuando el sistema quedó al borde del colapso por el volumen de vehículos.

El dispositivo contempla la habilitación de ocho cabinas para autos particulares y tres para ómnibus, además de la presencia completa de personal de Migraciones, AFIP y Gendarmería Nacional. Las autoridades aseguran que, cuando se aplicaron operativos similares en momentos de alta demanda, el tránsito en Horcones se mantuvo estable y sin tiempos de espera significativos, aun con flujos comparables a los actuales.

Los antecedentes inmediatos explican la decisión. Entre el jueves 20 y el viernes 21 de noviembre, 12.846 personas cruzaron a Chile a través del paso internacional. Lo hicieron en 3.113 autos y 88 ómnibus. El jueves, con 5.039 viajeros y más de 1.398 vehículos, las demoras en la frontera llegaron a tres horas. El viernes, la salida se intensificó: 7.807 personas egresaron del país y se alcanzó el mayor movimiento de autos particulares y micros en lo que va del fin de semana largo.

El operativo en Horcones apunta ahora a absorber el flujo de retorno previsto para el domingo 23 y lunes 24 de noviembre, cuando se espera que la mayoría de los turistas vuelva a Mendoza. El objetivo oficial es que el complejo mantenga su capacidad operativa sin interrupciones, pese al volumen de ingresos que se proyecta para ambas jornadas.