El juez de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza Fernando Romano presentó la renuncia al cargo, que se efectivizaría recién en agosto o, incluso, un poco después, ya que se concretaría cuando finalice el trámite jubilatorio que comenzó ante la Anses.
La noticia fue dada ayer en la mañana por el gobernador Francisco Pérez, en una actividad en el Parque General San Martín, tras recibir un llamado del ministro de Gobierno, Félix González, quien le transmitió la novedad.
Romano, de 73 años, es un histórico del Poder Judicial de Mendoza, ya que cuenta con una trayectoria de 55 años. Ingresó a la Justicia localcomo auxiliar e hizo toda la carrera judicial. Llegó al máximo tribunal en 1987, propuesto por Felipe Llaver.
Su extensa carrera judicial en su bono de sueldo se traduce en antigüedad, por lo que es el miembro de la Justicia local que más cobra: unos 40.000 pesos mensuales. El juez Romano, según él mismo indicó en abril del 2010, comenzó con los trámites jubilatorios en coincidencia con Aída Kemelmajer de Carlucci, quien dejó el máximo tribunal en esa época.
Según trascendió, las gestiones jubilatorias de Romano no están del todo cerradas, por lo que el plazo referido al mes de agostopodría extenderse un poco más. Lo único cierto es que, más temprano que tarde, Pérez tendrá la ansiada posibilidad de proponer a un candidato para el puesto.
SUCESOR.
Ahora, a partir de que el gobernador Pérez blanqueó que tendrá la posibilidad de proponer al remplazante de Romano, comenzarála puja de diferentes sectores para acercarle al mandatario nombres afines. Y, según altas fuentes conocedoras de los procesos de recambio de supremos, estas “sugerencias” no se agotarán en las filas del oficialismo. Ha habido antecedentes de sectores opositores que han postulado candidatos, apelando a la “ecuanimidad” del gobernador de turno para inclinarse por un referente opositor para ocupar un cargo en la Corte.
Es de descontar, no obstante, que, como ocurre siempre que se produce una vacante en el más alto tribunal provincial, los diferentes sectores internos del justicialismo acercarán, con más o menos disimulo, sus candidatos a supremo. Estará en manos de Paco Pérez sopesar quién cumple con los requisitos para sentarse en el tribunal de siete integrantes. Para comenzar a desandar el camino de los nombres y las especulaciones, no es un dato menor que Romano ocupa un puesto en la Sala Civil de la Corte, por lo que el que postule Pérez debería ser un profesional del Derecho con el mismo perfil.
Asimismo, desde la renuncia de Aída Kemelmajer, la Corte local está integrada sólo por varones, por lo que algunos interlocutores de la Justicia le han hecho saber al gobernador que sería una buena idea inclinarse por una mujer.
EL ANTECEDENTE.
El ex gobernador Celso Jaque fue el último que tuvo la posibilidad de proponer a un candidato para el tribunal. Fue cuando la mencionada Aída Kemelmajer renunció.
El ex mandatario propuso, no sin polémica, a su ministro de Gobierno, Mario Adaro. El alto perfil de Adaro –incluso era asiduo participante del programa de televisión K 6,7,8– le complicó la designación, que no obstante pasó por el Senado, con un apretado aval de 21 votos a favor y 18 en contra. Adaro, finalmente, pasó el filtro del Senado y el 12 de mayo del año pasado juró como el séptimo integrante de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza.
Ahora, Pérez podrá imitar el camino de Jaque y designar a su candidato. Eso sí, aclaran fuentes cercanas al gobernador, no hará la “gran Jaque”, con referencia a los varios meses que se tomó el ex mandatario en postular a Mario Adaro.
