Hace dos meses, Industrias Matas pasó a manos de sus empleados luego de que la Justicia provincial declarara la quiebra. Ahora, los trabajadores reunidos bajo el nombre de Cooperativa La Terre esperan poder tener en enero todas las habilitaciones para vender al público.
“La empresa no está operando completamente porque no tiene su matrícula nacional como cooperativa habilitada y eso nos retrasa en varias operaciones. Hasta que no salga ese trámite no podemos facturar y por lo tanto no podemos vender”, contó Carlos Maya, vicepresidente de la cooperativa, quien agregó que además no están recibiendo ningún tipo de subsidio ni ayuda del Estado y desde hace seis meses no reciben ningún tipo de ingreso monetario.
Son en total 25 familias las que integran la cooperativa y que esperan en algún momento volver a recibir una remuneración digna. “Ahora nos vamos turnando. Algunos vienen cuatro horas colaboran con el mantenimiento del lugar y luego se van a otros trabajos o a realizar changas para poder mantener sus hogares”, agregó Andrea González, presidenta de La Terre.

Con respecto a los fondos que hace unos meses atrás les prometió el gobernador Francisco Pérez para que empezaran a operar manifestaron que no pueden acceder a ellos porque les exigen tener “todos los papeles en orden como cooperativa”. “Esos subsidios que nos prometió el Gobierno son muy importantes para nosotros pero hasta que no tengamos el cuit no podemos acceder a ellos”, detalló Maya.
Nélida Mamaní lleva 31 años trabajando en esa fábrica, para ella la empresa es toda su vida y se niega a retirarse a pesar de que sabe que la etapa que están comenzando puede ser muy difícil. “He pasado una vida aquí. Gracias a Dios tengo hijos grandes que me ayudan porque sino no tendría forma de subsistir. Ahora estamos muy entusiasmados aunque sabemos que el trabajo será aún más arduo”, dijo la mujer, quien aseguró no tener rencor hacia el ex dueño: “No estamos enojados con él. Pero sentimos mucho lo que pasó porque le fuimos fiel siempre. Fueron muchos años y los que quedamos somos como una gran familia”.

Dora Valbenitez lleva 28 años de trabajo en ese lugar y junto a Ester Chilaca e Hilda Antonucci mostraron las instalaciones de la empresas. “Seguimos manteniendo todo en orden y esperando que llegue el día en que todo vuelva a funcionar”, comentaron las mujeres.
El objetivo de la cooperativa es tener todos los papeles en regla en menos de diez días y así poder comenzar a vender al por mayor. Mientras que están proyectando crear una marca propia para vender al público de manera minorissta en los primeros meses de 2015.
Desde 2006, Industrias Matas estaba en concurso de acreedores por problemas económicos y, desde el año pasado, los empleados venían pidiendo la quiebra que recién fue dictamina por la Justicia a fines de abril. Mientras que en agosto, la Cámara de Senadores dio la sanción definitiva para la expropiación de Industrias Matas.

