Es común ver campañas para cuidarse la piel durante el verano por la exposición al sol. Pero los que muchos no saben es que también hay que tener los mismos cuidados durante el invierno ya que esta actúa como barrera protectora que aísla al organismo del medio que lo rodea, protegiéndolo y contribuyendo a mantener íntegras sus estructuras.

“Durante el invierno la piel se ve deteriorada por el frío, por eso existen dermatosis que se vinculan  con las bajas temperaturas y con la sequedad del ambiente, entre otro factores”, explica Silvia Moreno, jefa de Servicio de Dermatología del Hospital Notti, quien aseguró que la mayoría de las personas no suelen ocuparse de su piel y “cuando el paciente tiene piel seca debe usar crema nutritivas neutras que restablecen la barrera cutánea. La piel seca y agrietada favorece a la aparición de enfermedades”, aseveró.

La especialista aseguró que por el tipo de clima que tiene Mendoza hay algunas dermatitis que son más comunes en invierno. Y aconsejó que se debe tener prácticamente los mismos cuidados que en el verano si se realizan deportes como el esquí o simplemente se decide ir a pasar una jornada en la montaña nevada.

“Cuando la quemadura se pone roja o se ampollan es un factor que predispone al cáncer de piel. Lo aconsejamos siempre los dermatólogos es que para los deportes de inviernos se use protector solar ya que la nieve actúa como reflectora y puede causar severos daños. Hay que utilizar un protector facto 30 o más cada tres horas”, dijo Moreno.

 

Asimismo, la médica recordó que en los días fríos hay muchas personas que son propensas a padecer sabañones, lesiones que son muy comunes en los dedos y, en muchos chicos, en las orejas. “También suelen aparecen en las nalgas de quienes andan en moto ya que es una zona que se expone al frío al andar en este tipo de movilidad. Lo que sugerimos a quienes padecieron sabañones el invierno pasado es que en esta época se protejan con guantes y gorritos para tener las zonas afectadas más protegidas y así no reaparezcan”, confió la médica.

Ojo con las prendas de polar

Moreno aseguró que durante los meses más frío en el Notti suelen recibir decenas de casos de niños con dermatitis atópica. Se trata de exacerbaciones que aparecen en la piel por el tipo de ropa que  se usa o por los suavizantes que se utilizan luego del lavado.

“El polar o los tejidos sintéticos que se utilizan en esta época no son favorables para esta enfermedad. Algunas personas la tienen controlada y en los meses del invierno aparece por este motivo. Es una enfermedad común en los niños y sobre todo en Mendoza porque se vincula al tipo de agua, por el clima seco y se incrementa con el uso de cosmético y jabones que tienen mucho colorante ya que irritan la piel. Recibimos muchos casos en el hospital y le sugerimos a las madres y padres que los vistan con ropa de algodón, que enjuaguen bien la ropa pero sin suavizante y usen cremas neutras”, dijo la especialista.

Según la dermatóloga, en la época invernal también suelen aparecer eccemas de manos sobre todo en las amas de casa, en los trabajadores de la construcción, en peluqueros y en quienes ven expuestos al agua la piel de esta zona en esta época.

Por último, la especialista aseguró que también atienden varios casos de rosácea, aunque sea una enfermedad crónica común en mujeres cerca de los 40 años. “La rosácea es una patología que se observa frecuentemente y que se da en la zona de la cara. Y también puede afectar los ojos”, explicó Moreno.

Y, párrafo seguido, detalló que los síntomas son más visibles con los cambios extremos de temperatura, la humedad del ambiente y los cosméticos. Los pacientes que la padecen presentan enrojecimiento y calor brusco de la piel de la cara y vasos sanguíneos visibles. No existe una cura conocida para la rosácea.

Los dermatólogos aconsejan en estos casos: evitar la exposición al sol. Reducir el estrés. Limitar el consumo de comidas condimentadas, el alcohol y las bebidas calientes. La rosácea no es acné y no mejorará con tratamiento para éste.