Con la apertura de sobres realizada este martes, el proceso licitatorio para completar y poner en funcionamiento el Hospital de Luján de Cuyo entró en su etapa final. Tres grupos empresariales del sector salud presentaron sus propuestas para llevar adelante esta obra y cuya gestión se implementará bajo un modelo inédito en el país, combinando infraestructura pública con administración privada.
Los oferentes son Clínica Aconcagua S.A., empresa con presencia en San Luis y Buenos Aires; Hogar Salud S.A., firma que representa al Grupo Olmos -del diario Crónica y con inversiones en salud-; y la Unión Transitoria de Empresas (UTE) Alta Salud – Pabra S.A., gestora de la Clínica Santa Isabel de Hungría en Mendoza y otras instituciones de salud en Córdoba.
Las tres propuestas serán evaluadas en los próximos días, en un proceso que prevé transparencia y acceso para que los oferentes conozcan los detalles de sus competidores.
Tras el acto de apertura de sobres, el ministro de Salud y Deportes de Mendoza, Rodolfo Montero, destacó que este hospital tendrá una gestión inédita en el país: seguirá siendo público, pero operado por una empresa privada.
“Estamos entrando en la última etapa de un proceso que comenzó en diciembre. Este hospital será el único del país con estas características: totalmente público, pero con gestión privada. El objetivo es brindar acceso universal y gratuito para todos los mendocinos, tengan o no obra social”, explicó.
En esa línea, el funcionario detalló que la puesta en funcionamiento se hará por etapas. En una primera fase, en los dos o tres meses posteriores a la firma del contrato, se habilitarán los consultorios externos de atención espontánea y programada. Posteriormente, y en un plazo de 18 meses, el concesionario deberá finalizar las obras correspondientes a las áreas de internación y quirófanos, permitiendo la realización de cirugías ambulatorias.
“El hospital va a operar con un sistema mixto: a quienes tengan obra social, se les cobrará a través de ella. A los que no, el Estado provincial financiará las prestaciones. Pero ningún paciente pagará de su bolsillo. Este modelo nos permitirá alcanzar una mayor eficiencia y demostrar que hay alternativas viables de gestión”, agregó el titular de la cartera de salud mendocina.
Asimismo, Montero remarcó que este modelo no se replicará en otros hospitales públicos existentes, pero que resulta una opción válida para un establecimiento cuya inauguración ha sido postergada por años. Además, garantizó el rol central del Estado en la fiscalización del servicio.
“El Estado seguirá siendo el responsable absoluto del hospital. Vamos a garantizar el acceso, la calidad de atención, y vamos a derivar a los pacientes desde nuestros centros de salud”. precisó.
Inversión multimillonaria
El acto fue encabezado por el gobernador Alfredo Cornejo, acompañado por el propio Montero, la vicegobernadora Hebe Casado y el presidente provisional del Senado, Martín Kerchner Tomba.
La inversión total estimada para finalizar la obra asciende a $6.438 millones, mientras que el presupuesto oficial de referencia había sido fijado en $5.200 millones. No obstante, las empresas participantes tuvieron flexibilidad para definir costos y diseños, lo que implica que las ofertas puedan diferir del monto original.
El modelo de financiamiento será totalmente provincial y operará bajo el sistema de pago por servicio, tomando como referencia el nomenclador del Ente de Recuperación de Fondos (REFORSAL). La empresa concesionaria también deberá abonar un canon por el uso del inmueble, aunque podrá descontar de ese monto las inversiones tecnológicas nuevas que sean previamente autorizadas por el Gobierno.
Para garantizar el cumplimiento del contrato, funcionará una Unidad Técnica de Control que tendrá la tarea de auditar la calidad del servicio, los plazos de ejecución y los informes de gestión mensuales y trimestrales.
