Un viento caliente se hizo sentir en el Gran Mendoza durante la jornada de este miércoles y muchos lo confundieron con Zonda, debido al polvo en suspensión que generó. Los especialistas explicaron que se trató de un “viento del Norte y Noroeste” y que tomó características propias de nuestro territorio.
El meteorólogo Fernando Jara explicó que, cada vez que se tienen condiciones de temperaturas elevadas en la región de Cuyo, es “normal” que se forme una “baja térmica orográfica”. Este fenómeno se potencia del calor generado y crea la circulación de este viento.
“Es una térmica de una dimensión importante que abarcó prácticamente toda la provincia y la región de Cuyo con viento moderado por sectores y fuerte por otros con temperaturas muy elevadas”, informó.
Según el especialista Mariano García, el principal diferencial de estas ráfagas con otras es la propiedad de “advección”: lo que hace es arrastrar “el polvo y la humedad en el ambiente”.
“No se trató de un viento local, sino que ya viene con una cierta trayectoria y va tomando las condiciones de cada sitio que va recorriendo”, sentenció.
Además, el meteorólogo reconoció que, cuando el “viento disminuyó su intensidad”, por inercia la temperatura también descendió.
