La tecnología permite que existan gran variedad de zapatillas, tanto para hacer deportes, para caminar como para vestir. Pero ¿es un mito o una realidad que las zapatillas baratas generan problemas en los pies?
El problema no son las zapatillas en sí, sino el costo que tienen actualmente y la dificultad que mucha gente tiene para comprar primeras marcas. Entonces muchas veces se recurre a comprar el calzado más económico o seguir usando el que que ya se tiene desde hace mucho tiempo.
¿Qué produce mayores problemas en los pies, las zapatillas baratas o las zapatillas usadas de más?
Daniel Fraccaro, médico traumatólogo especialista en pie y ortopedia, explicó que “indudablemente las personas que tienen actividad deportiva, tendrán que elegir zapatillas de mejor calidad y orientadas al tipo de actividad que desarrollan. Todas las marcas son buenas y tienen desarrollo para los deportes”.
“Hoy en día no se puede decir que las zapatillas te generan algún tipo de patología en el pie o que un niño tenga que usar algún tipo específico de zapatillas”, afirmó Fraccaro.

“Siempre a los chicos se les aconseja el uso de zapatillas nuevas que tengan un contrafuerte firme (el talón, la parte posterior de la zapatilla). El desarrollo del pie de los chicos no está dado por la zapatilla que use sino por las actividades que desarrolla”, agregó.
Según relató el especialista, las lesiones deportivas más frecuentes vinculadas al uso de calzado son por sobreuso y no porque sean “baratas”.
“Hay zapatillas que te pueden generar lesiones porque ya cumplieron su tiempo. Las zapatillas tienen una vida útil (para hacer deportes de unos 400 kms) y luego hay que cambiarlas, eso ya viene estipulado por fábrica”, explicó el especialista.
“Entonces cuando uno las sigue usando después de esa vida útil garantida por el fabricante, pierden su conformación y aparecen las tendinitis, contracturas de talón y de gemelo, los desgarros. Más allá de lo que luego pueda provocarle a la persona las lesiones propias del pie” detalló el traumatólogo.
Para el especialista, el pie no se tiene que adaptar a la zapatilla, sino a la inversa. “Entonces siempre la elección debe pasar por el confort que ofrecen”, indicó. Hoy en día son mucho más elastizadas, con menos costuras, con menos refuerzos, lo que hace que se adapten mejor a la forma del pie de cada persona. En lo posible hay que apuntar a ese tipo de zapatillas.

El kinesiólogo Miguel Jouas, habló de las consecuencias más recurrentes a causa de usar calzado de baja calidad. Puso énfasis en que las alteraciones en el caminar, columna y rodillas son cada vez más comunes “por la mala calidad de las zapatillas”, y que tienen una incidencia directa con las lesiones deportivas más comunes que atiende en su consultorio. Aunque el especialista dice que “mala calidad no siempre es sinónimo de que sean baratas. A veces son `malas´ porque están demasiado usadas o porque no son adecuadas para la actividad”.
“En los niños el calzado no le modifica el pie. Los chicos van a ir modificando su pie con el desarrollo, pero no quiere decir que porque usen unas zapatillas malas, su pie se va a formar mal. Pero la recomendación es que siempre dentro de lo posible, los papás compren zapatillas buenas”, sugirió el traumatólogo.
El uso de plantillas “para corregir problemas”, ¿un mito?
Las ortopedias céntricas consultadas acerca de la importancia de usar un buen calzado, respondieron casi de forma automática y coincidente en que “es muchísima la gente que viene buscando plantillas ortopédicas por usar calzados de mala calidad“.
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De acuerdo a lo expuesto por los ortopedistas, se ha triplicado la cantidad de niños que “llegan con la pisada completamente alterada”. Pero lo que más lamentan los profesionales es que estos niños afectados en su caminar por calzados de bajo costo, son cada vez más pequeños de edad.
“Los padres buscan ahorrar a la hora de comprar zapatillas, porque están carísimas, pero luego estos chicos presentan problemas graves en su pisada. Lamentablemente los padres toman dimensión del daño y de lo importante que es usar un buen calzado, cuando los chicos ya tienen un problema en sus pies que necesita ser tratado“, explicó Maryan Stevens, de una casa de ortopedia y rehabilitación ubicada en el microcentro.

“En los últimos dos años es impresionante la cantidad de clientes que acuden buscando plantillas para corregir el mal pisar. De todas las edades, pero sobre todo niños. Muchos de ellos usan zapatillas heredadas de algún hermano o amigo y eso no es bueno, porque ese calzado ya tomó la forma del caminar de otra persona”, explicó María, de otro comercio.
“De nuestros pies depende la salud de nuestras articulaciones, incluso de la musculación de las piernas. Ni hablar de la importancia que tiene un buen par de zapatillas en el rendimiento deportivo, pero la realidad es que para abaratar costos, muchas zapatillas son confeccionadas con muy mala calidad”, agregó María, de otro comercio del rubro.
Pero para Fraccaro, la teoría de que los problemas de pies en niños se han multiplicado a causa de las zapatillas de mala calidad es falso.
“Detrás de todo esto hay una industria, tanto en las ortopedias como en los calzados. Ningún pie se modifica ni con zapatillas, ni con plantillas. El efecto externo de la zapatilla es que si tenés una condición genética que te predispone a una deformidad, el calzado te lo puede acrecentar, sea buena o mala”, sentenció el traumatólogo.
“Si el niño nace con pie plano, toda la vida va a tener pie plano. No porque use una zapatilla de menor o mayor calidad.Ni porque use plantillas. Las plantillas solo dan confort”, definió.
Algunas consecuencias de usar zapatillas “malas”
- Rozaduras y heridas por el uso de calzado rígido.
- Sudoración excesiva, mal olor, hongos: porque son confeccionados con materiales sintéticos, plásticos y gomas de mala calidad que no permiten una transpiración óptima.
- Malformaciones en los dedos debido a punteras estrechas.
- Alteraciones en el caminar provocadas porque son zapatillas rígidas que impiden que el pie se doble o el movimiento natural del tobillo. O porque son demasiado flexibles y no brindan el soporte mínimo y necesario para una pisada correcta.

Debido al alto costo de las zapatillas originales de primeras marcas, que se venden en tiendas oficiales, las réplicas conocidas como “truchas” se consiguen cada vez con más facilidad.
Aquí vale la pena detenerse y apuntar la salvedad de que no es necesario que las zapatillas sean sí o sí originales o de primeras marcas para que sean buenas.
Entonces hay información que puede ser muy útil a la hora de comprar un par de zapatillas réplicas.
Existen cinco calidades de zapatillas réplicas de primeras marcas y saber brevemente de cada una de ellas, es de gran ayuda a la hora de adquirir un par nuevo. Los vendedores cuentan con un código para conocer la calidad de éstas. Aunque pareciera que forman parte del producto, estos grados sólo son empleados entre los distribuidores. Aunque son utilizados en muchas publicaciones de venta en donde ofrecen el producto.
Las categorías de calidad de las zapatillas réplicas
- Grado AAA: la calidad más baja en calzado deportivo. Baja en comodidad y de poca duración.
- Super Max Perfect (SMP): nivel regular, sus fallas son mínimos, la comodidad mejora al igual que la duración.
- Authentic no autorizado (UA): mucho mejor que las anteriores. Por lo general, son zapatillas de primeras marcas, pero con detalles menores de fábrica por lo que son lanzadas al mercado por segundas marcas.
- Calidad 1:1: Son las tope de gama. Alta comodidad y duración.
¿Se consiguen zapatillas por 2 mil pesos en Mendoza?
La precandidata a diputada nacional bonaerense del Frente de Todos (FdT), Victoria Tolosa Paz, se convirtió en tendencia este martes, tras asegurar en una entrevista televisiva que con $2.000 “te comprás un par de zapatillas”. El Sol recorrió las calles céntricas de Mendoza con 2 mil pesos y la intención de comprar un par de zapatillas por ese valor, pero el periplo no fue exitoso.
En las tiendas que venden ropa y calzado deportivo de las marcas más conocidas, las zapatillas más baratas que se consiguen parten de los 3.800 pesos, son de niños y tienen este valor de rebaja por tratarse de pares únicos.
Para adultos, el par de zapatillas más económicas que estas tiendas ofrecen parten desde los $4.500 pesos, es marca Pony y su confección es de tela.
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Al plantearle a los vendedores de las casas de deportes la intención de comprar un par de zapatillas que no superase los 2 mil pesos, éstos reaccionaron entre risas y asombro, y varios preguntaron “¿Dos mil pesos? Esas zapatillas no existen. Ni en el Persa vas a conseguir por ese precio”.

“Parten desde los 5 mil en promedio, hasta ‘un alquiler’”, respondió uno de los vendedores de Sporting de calle San Martín.
Entonces, en continuidad con el recorrido céntrico, la búsqueda llegó hasta los locales de zapatillas en el interior de los mercados populares de calle General Paz.
En todos estos locales, en los que venden imitaciones de zapatillas de primeras marcas, la respuesta fue que por 2 mil pesos, solo alcanza para comprar unas zapatillas imitación de una primera marca, de bebé , talle 12 meses: en estos locales, las zapatillas de niños parten desde los $2.800 en adelante, mientras que un adulto para comprar una zapatilla imitación en el Persa necesita gastar desde $3.400.
Hubo que caminar mucho para dar con una tienda que ofrecía un par de zapatillas marca CATA, a $1.999: su confección es en tela y suela baja de goma.
Otras zapatillas que en Mendoza se consiguen por menos de 2 mil pesos son las de bebés no caminantes, confeccionadas 100% en tela.
