A pesar de la complicada situación del cine argentino, Mendoza continua con varias producciones a partir de la iniciativa del talento local, combinado con profesionales que llegan de otras partes del país y desde el extranjero. En esto tiene una gran injerencia, un programa de financiamiento de la Provincia.

Desde la llegada del Gobierno de Javier Milei, las producciones cinematográficas nacionales han perdido un apoyo importante, como era el financiamiento del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA). Aunque no desapareció, el apoyo financiero de Nación disminuyó en gran medida.

“Al caerse la figura del INCAA, había varias productoras que dependían de él. Es un momento de repensar y reformular los nuevos negocios, las formas de trabajo, pensar nuevas formas para lograr hacer las películas”, describió Celeste Taroppio, coordinadora de la Mendoza Film Commission.

Esta comisión depende del Gobierno de Mendoza y está encargada de promover a la provincia como polo audiovisual, contribuyendo al desarrollo del talento local y la producción de series, películas, animaciones y videojuegos mendocinos.

Para esto, la Provincia pone a disposición el programa Cash Rebate, donde se postulan una serie de proyectos por año. Los ganadores reciben un reintegro del 40% de la inversión total al finalizar el rodaje.

Según detalló la funcionaria, han sido 19 películas las que fueron adjudicadas bajo los beneficios de este programa. De éstas, quedan por filmarse solamente cinco. Otras cinco ya tuvieron su debut en la pantalla grande, otras tres lo hicieron en el BAFICI de la Ciudad de Buenos Aires -entre ellos, Quinoterapia, el documental sobre Quino-. Pero esperan el momento del estreno otras seis que produjeron íntegramente en Mendoza.

En total, la Provincia hizo una inversión que supera los 800 millones de pesos a través del Cash Rebate.

Sobre Cash Rebate, Taroppio subrayó que “la idea es que proyectos que no tienen financiamiento para poder hacer, vengan a producirse en Mendoza”.

Se espera que, para junio de este año, se realice un nuevo llamado para las producciones locales.

La nueva “California” del oeste argentino

Marcelo Ortega, productor de cine y presidente de la organización Film Andes, señaló la implicancia que tuvo este programa y el apoyo de algunos municipios mendocinos en la producción de la película “La virgen de la Tosquera”, filme de terror que comenzó su filmación en enero de 2024. La película está basada en un cuento de la reconocida escritora Mariana Enríquez.

“La Virgen de Tosquera ganó un Cash Rebate,  y se armó un equipo muy interesante entre gente de Buenos Aires y Mendoza. Fue un rodaje excelente, con mucho apoyo de los municipios, pues se rodó en Godoy Cruz, en Guaymallén, en Capital y en Las Heras”.

Salvo dos jornadas, el filme fue grabado íntegramente en tierras mendocinas, con la aparición de puntos reconocibles del Gran Mendoza como el Estadio Malvinas Argentinas y la Base Condor, lo que implicó una coordinación importante ya que se tuvieron que cortar calles en varios departamentos.

Sobre Mendoza como un punto destacado para el cine argentino, Ortega destacó lo que fue la “California argentina” durante las décadas de los 40 y 50, la que comparó con la actualidad al asegurar que se mantienen factores que favorecen la actividad fílmica como “la diversidad paisajística, la diversidad geográfica, el buen clima, el mundo del vino y los servicios que son espacios muy buenos para proyectar y para ofrecer a la provincia. Además, hay un recurso humano altamente calificado”.

Todo esto, sumado al programa de la Provincia, “incentiva que vengan producciones internacionales o nacionales a rodar acá. En el mapa se está viendo como una costa oeste interesante”.

El director Gonzalo Calzada, llegó a Mendoza para el rodaje de “La Trenza“, otro filme de terror. Sobre la filmación, resaltó la labor del equipo de trabajo, casi enteramente compuesto por mendocinos, al que definió como “muy entregado al proyecto, a la pasión de filmar y aportando un montón de cosas increíbles“, y con la que pudo “encontrar gente valiosa, con miradas frescas y con entusiasmo”.

Este proceso también contó con el beneficio que aporta el Cash Rebate, además de inversión privada y “un poquito del INCAA”.

El impulso que significa el programa provincial fue descrito como un “primer atractivo” que lo llevó a filmar en Mendoza, “la misma provincia lo hace para intentar despertar interés en una producción que se pueda llegar a realizar en la provincia”.

La situación nacional

Consultado por la situación que vive el cine argentino, Calzada consideró que “en este momento creo que hay una polarización en donde o se filma con muchos recursos y con plataformas, o se filma con lo que hay, y eso muchas veces es muy poco”.

Quien indagó más en el desfinanciamiento que vivió el INCAA fue Ortega: “A nivel nacional, nosotros reclamamos siempre una política federal, respecto de cómo mirar el financiamiento del Instituto Nacional de Cine. Creo que los estudios en bolsa y el rodaje de películas en este año ha sido muy escaso o casi nulo. Entonces, eso produce un bache interesante y complejo“, explicó y remató: “Que un INCAA no este activo y no participe en conjunto con las provincias no me parece bien”.

A partir de este cambio que atravesó el instituto, el productor aseguró que en Mendoza “no hemos tenido posibilidad de tener ninguna película en comité de selección (del INCAA), y hay una incertidumbre muy grande a partir de esto”.

El impacto de El Eternauta

La gran cantidad de atención que captó la nueva serie argentina El Eternauta, tanto dentro como fuera del país, no pasó desapercibida para los entrevistados.

Ortega utilizó este ejemplo como muestra de que “la industria de los contenidos visuales es un factor de desarrollo económico que genera empleo, que genera riqueza, pero que fundamentalmente genera identidad cultural y marca país”.

Además, definió que El Eternauta expone que “se pueden hacer cosas, contar buenas historias desde acá. Con las mejores tecnologías, con los mejores recursos humanos y con un contenido del que habla el mundo. Eso es una vara altísima que tenemos que seguir protegiendo”.

Por su parte, Taroppio definió que lo que generó la serie “es una maravilla” para la ficción nacional. También, utilizó este como un ejemplo del largo proceso que significa llevar este tipo de historias a la pantalla, por lo cual, llevándolo al ámbito provincial, declaró: “Queremos apostar y acompañar a ese proceso, con políticas públicas, sobre todo que se puedan sostener a lo largo de los años, que es lo más difícil”.